La final de la Copa del Rey, en La Cartuja, terminó 2-2 en el tiempo reglamentario entre la Real Sociedad y el Atlético de Madrid, y se resolvió en la tanda de penales por 4-3 con triunfo para el conjunto vasco.
Este es el tercer campeonato de los Txuri-Urdinak y el primero desde la temporada 2019-2020, cuando vencieron al Athletic de Bilbao, además de repetir una consagración ante el Atlético por penales como en la campaña 1986-1987.
El arranque fue explosivo, con el conjunto vasco golpeando rápidamente. A los 10 segundos, Ander Barrenetxea abrió el marcador tras una jugada que se inició en la banda izquierda, con centro de Gonçalo Guedes y definición de cabeza para el 1-0 parcial, sorprendiendo al fondo rojiblanco.
El equipo madrileño respondió de inmediato con intentos de Julián Álvarez, quien probó de tiro libre al minuto 3, aunque su remate fue controlado por Unai Marrero. Más adelante, Barrenetxea volvió a exigir al arquero con un disparo desde media distancia al minuto 16.
La igualdad llegó al minuto 19, cuando Ademola Lookman recibió dentro del área y sacó un remate cruzado que venció a Marrero para el 1-1. A partir de allí, el partido se volvió de ida y vuelta, con llegadas en ambas áreas.

Gonçalo Guedes estuvo cerca de volver a adelantar a los Txuri-Urdinak al minuto 22, con un remate que pasó muy cerca del palo. Poco después, Antoine Griezmann generó peligro en el área rival, aunque sin precisión en la definición.
Antes del descanso, una acción clave cambió el rumbo parcial del encuentro. Tras una jugada a balón parado, el árbitro sancionó penal a favor del conjunto vasco y Mikel Oyarzabal convirtió al minuto 45+1 para el 2-1, engañando al arquero con un remate cruzado.
En el segundo tiempo, los colchoneros adelantaron líneas y buscaron el empate con insistencia. Griezmann tuvo una ocasión clara al minuto 47, pero su remate no encontró el arco, mientras que Julián Álvarez y Lookman también generaron peligro sin concretar.
El dominio territorial del Atlético se intensificó con el correr de los minutos, aunque la defensa rival sostuvo la ventaja hasta los instantes finales del tiempo reglamentario, con intervenciones clave de ambos arqueros y aproximaciones en ambos sectores del campo.
Cuando el partido parecía inclinarse, el combinado de Diego Simeone logró el empate al minuto 83 gracias a Julián Álvarez, quien definió con un zurdazo al palo corto tras una acción individual que volvió a igualar la final 2-2.
En el cierre, los rojiblancos tuvieron una última chance clara con un mano a mano de Johnny Cardoso al minuto 90+1, pero Unai Marrero respondió con una gran atajada que evitó la derrota en el tiempo reglamentario.
Con el empate consumado, el partido se extendió a la prórroga, donde ambos clubes buscaron desnivelar. En el tiempo extra hubo chances claras, incluyendo un remate al travesaño de Julián Álvarez y otra intervención destacada de Musso ante Oskarsson. Finalmente, tras un cierre intenso y con situaciones en ambas áreas, la final se definió desde los penales.
En la definición, el Atlético comenzó con el fallo de Sorloth; luego, la Real tomó ventaja con el gol de Carlos Soler. Julián Álvarez también erró para el conjunto rojiblanco, mientras que, en la siguiente ejecución, Musso le atajó el remate a Oskarsson.
Más adelante, Nicolás González descontó para los madrileños y Sucic volvió a convertir para los vascos, seguido por los goles de Thiago Almada y Aihen Muñoz. En la recta final, Baena anotó para el Atlético, pero Pablo Marín aseguró el título de la Real Sociedad.
