El año no comenzó bien para Sporting Cristal. El proceso de Paulo Autuori se cortó en La Florida a raíz de los malos resultados en el torneo local, en el que prácticamente se despidieron de la pelea por el primer certamen del año cuando apenas se había disputado la mitad de las fechas.
En tienda rimense decidieron apostar nuevamente por un técnico brasileño. Zé Ricardo, con pasado en el fútbol de su país, fue el elegido. Con apenas tres días de trabajo, dirigió su primer partido por Copa ante Cerro Porteño como local y salió airoso. Los celestes ganaron 1-0 y el optimismo volvió. En Brasil, ante Palmeiras, más allá de la derrota, ese sentimiento se mantuvo, ya que Cristal compitió ante uno de los equipos más poderosos del continente y cayó por un ajustado 2-1.
Sin embargo, en el torneo local aún no logra trasladar esa mejoría. En un partido más complicado de lo esperado, venció con lo justo a UTC en el Gallardo por 3-2 y, al ponerse al día, sufrió un nuevo traspié tras caer en Sullana ante Atlético Grau por 4-1. Con lo mejor de su plantilla disponible, sucumbió ante un equipo que llevaba cuatro partidos sin ganar.
Lo único positivo tras este encuentro para los bajopontinos es la racha de su delantero Felipe Vizeu. El brasileño, que había quedado en deuda por su baja producción ofensiva, suma tres goles en cuatro partidos desde la llegada de Zé Ricardo, incluido el de hoy, lo que abre una cuota de esperanza para el futuro cercano.
Con el Apertura prácticamente perdido, los dirigidos por Zé Ricardo buscarán sostener su rendimiento en la Copa Libertadores y acortar distancias en el torneo local pensando en el acumulado. Tras la derrota ante Grau, podrían quedar a siete puntos del cuarto lugar si Universitario de Deportes vence más tarde a Deportivo Garcilaso.
Recuperar la confianza —y, a partir de ella, la regularidad— será clave para que Sporting Cristal pueda cerrar el año con aspiraciones renovadas y resultados mejores que los de las últimas temporadas.
