La Fórmula 1 regresa a la actividad tras una pausa prolongada, y lo hace en un escenario que combina espectáculo y expectativa: el Gran Premio de Miami. La cuarta fecha de la temporada marca no solo el reinicio de la competencia, sino también un momento especial para el proyecto de Cadillac, que vive su primera carrera en casa, acompañado por la mirada atenta de sus seguidores y el deseo de mostrar avances.
Para Sergio Pérez, el fin de semana tiene un significado particular no solo por lo deportivo, sino también por el contexto en el que llega. El piloto mexicano respaldó los cambios en el reglamento técnico implementados antes de esta carrera, recordando el fuerte incidente entre Oliver Bearman y Franco Colapinto en Japón. “Fue aterrador”, expresó, dejando entrever que hay momentos que trascienden la competencia y obligan a priorizar la seguridad.
Pérez también destacó la importancia de que exista colaboración entre todos los actores del deporte, desde la FIA hasta los equipos y pilotos. En su visión, este tipo de ajustes no solo buscan mejorar el rendimiento, sino también construir un entorno más confiable y equilibrado.
Aun así, con la experiencia que lo respalda, el mexicano fue prudente. Señaló que será hasta las prácticas libres y la clasificación sprint cuando se pueda entender realmente el impacto de las modificaciones.
No fue el único en manifestarse a favor de los cambios. Dentro del paddock se percibe una sensación compartida: la de estar avanzando, paso a paso, hacia una categoría más segura y competitiva.
