La final del Clausura 2026 entre Pumas y Cruz Azul representa mucho más que la disputa por el título del fútbol mexicano. También simboliza el regreso de los entrenadores nacionales al escenario más importante de la Liga MX.
En los banquillos estarán Efraín Juárez y Joel Huiqui, dos estrategas que han construido este logro con trabajo, disciplina y una profunda convicción en sus ideas. La presencia de ambos rompe una sequía de 13 años sin una final con dos directores técnicos mexicanos. La última vez que ocurrió fue en el Clausura 2013, cuando Miguel Herrera era entrenador del América y Guillermo Vázquez dirigió a Cruz Azul.
Durante más de una década, muchos entrenadores mexicanos tuvieron que esperar oportunidades mientras el protagonismo recaía en estrategas extranjeros. Por ello, esta final tiene un significado especial para quienes creen en la capacidad del talento nacional.
El antecedente más reciente de un entrenador mexicano en una final fue Ignacio Ambriz, quien llevó al Deportivo Toluca a la disputa por el título en el Apertura 2022 frente a Pachuca.
El Clausura 2026 quedará registrado como el torneo en el que los estrategas mexicanos recuperaron su lugar en la cima. Juárez y Huiqui ya forman parte de esa historia; ahora, uno de ellos tendrá la oportunidad de escribir su nombre con letras doradas y confirmar que, cuando se les brinda confianza, los entrenadores mexicanos están plenamente capacitados para llevar a sus equipos a la gloria.
