La final del Clausura de la Liga MX quedó abierta tras el empate sin goles entre Pumas y Cruz Azul en el partido de ida. El encuentro, disputado el jueves, tuvo como principal figura al arquero costarricense Keylor Navas, quien fue determinante para evitar la caída del conjunto universitario y mantener viva la ilusión de conquistar un título de Liga MX después de 15 años.
Desde los primeros minutos, Cruz Azul mostró mayor iniciativa ofensiva y control del juego. El argentino José Paradela generó peligro constante con disparos de media distancia, obligando a Navas a intervenir con reflejos y seguridad. La primera gran atajada del guardameta llegó tras un potente remate a media altura, que desvió al tiro de esquina. Poco después, volvió a salvar su arco al detener otro disparo peligroso.
Pumas tuvo muchas dificultades para generar opciones ofensivas en la primera mitad y se fue al descanso sin realizar disparos a puerta. En el segundo tiempo, Cruz Azul mantuvo la presión y estuvo cerca de abrir el marcador cuando Carlos Rodríguez venció a Navas con un remate que terminó impactando en el poste.
Las oportunidades de Pumas llegaron al contragolpe. Uriel Antuna protagonizó una llegada peligrosa y, ya en los minutos finales, el paraguayo Robert Morales estrelló un remate en el travesaño. La definición del campeonato se disputará el domingo en Ciudad Universitaria.
