Rosario Central cayó ante Independiente del Valle y terminó segundo en su grupo

El equipo de Jorge Almirón no pudo sostener la ventaja en la tabla y quedó relegado por el criterio de desempate.
Foto: Rodrigo BUENDIA / AFP via Getty Images
Foto: Rodrigo BUENDIA / AFP via Getty Images

Rosario Central dejó escapar la posibilidad de cerrar una fase de grupos ideal en la Copa Libertadores y terminó golpeado en Quito. El conjunto rosarino perdió 1-0 frente a Independiente del Valle y cedió el primer lugar del Grupo H, pese a haber llegado a la última jornada dependiendo de sí mismo para finalizar como líder.

El elenco dirigido por Jorge Almirón arribó a Ecuador con 13 puntos y con chances incluso de terminar como uno de los mejores primeros del certamen continental. Sin embargo, la derrota en la altura terminó modificando completamente el panorama y lo dejó segundo por el sistema olímpico de desempate.

La igualdad conseguida en Rosario y la caída sufrida en territorio ecuatoriano marcaron la diferencia entre ambos equipos. Aunque terminaron con la misma cantidad de unidades, el conjunto local logró imponerse en el historial entre sí y se quedó con la cima del grupo.

Durante buena parte de la noche, Jeremías Ledesma sostuvo al conjunto rosarino con una actuación determinante. El arquero respondió en varias oportunidades y evitó al menos cuatro situaciones muy claras de gol, transformándose en la gran figura del equipo argentino.

La intención de Almirón era que sus dirigidos manejaran la pelota y bajaran el ritmo del encuentro para contrarrestar el desgaste físico. Sin embargo, el equipo comenzó a sentir rápidamente el impacto de la altura y cada vez le costó más recuperar el aire y sostener la posesión.

En el complemento, el conjunto ecuatoriano asumió completamente el protagonismo y fue empujando al Canalla contra su arco. El desgaste acumulado se hizo evidente y el visitante terminó retrocediendo demasiado, sin lograr generar respuestas futbolísticas.

El único tanto del encuentro llegó después de una acción polémica. Pol Fernández fue sancionado por un penal sobre Romero y Sornoza se encargó de convertir para romper el cero en Quito. A partir de allí, el conjunto rosarino quedó obligado a reaccionar en un contexto cada vez más adverso.

La ocasión más clara del equipo argentino en ataque había aparecido antes, cuando Enzo Copetti dispuso de un mano a mano que terminó definiendo al cuerpo del arquero. Más tarde, Jaminton Campaz también exigió a Quintana con un remate aislado, aunque no alcanzó para evitar una derrota que dejó a Central con un sabor muy amargo.