La trayectoria reciente de Ecuador en los Mundiales refleja una historia de resiliencia. Entre 2014 y 2022, la selección ecuatoriana atravesó momentos de ilusión, una dolorosa ausencia y un regreso que confirmó la renovación de una generación con talento y proyección.
En Brasil 2014, la “Tri” llegó con la intención de repetir sus mejores actuaciones mundialistas. Sin embargo, el debut con derrota ante Suiza por 2-1 complicó sus aspiraciones. Posteriormente, venció 2-1 a Honduras y empató 0-0 con Francia. Aunque sumó cuatro puntos, no logró clasificarse a los octavos de final y quedó eliminada en una fase de grupos muy disputada. Aquella campaña dejó la sensación de que el margen entre avanzar y quedarse en el camino había sido mínimo.

La siguiente estación del recorrido fue la ausencia. Ecuador no consiguió la clasificación al Mundial de Rusia 2018 tras una irregular campaña en las eliminatorias sudamericanas. La selección quedó fuera de la cita mundialista y debió iniciar un proceso de reconstrucción deportiva, enfocado en nuevas figuras y en el fortalecimiento de sus divisiones formativas.
El retorno llegó en Catar 2022. Con una generación joven, liderada por futbolistas de creciente prestigio internacional, Ecuador volvió a los escenarios más importantes del fútbol. El equipo debutó con una victoria sobre Catar, empató con Países Bajos y cayó por la mínima diferencia ante Senegal. Aunque no alcanzó los octavos de final, dejó una imagen competitiva y ordenada. La selección mostró personalidad, intensidad y una identidad reconocible.
Las señales que dejó en Catar alimentaron la ilusión de un futuro prometedor. Ecuador encontró una base sólida sobre la cual construir y aspira a consolidarse entre las selecciones más competitivas de Sudamérica.
El Mundial 2026 aparece como una oportunidad inmejorable para confirmar ese crecimiento. La combinación de juventud y experiencia ilusiona a la afición ecuatoriana, que espera ver a la "Tri" dar, de una vez por todas, el salto a la fase eliminatoria que hasta ahora le ha sido esquiva.
