El Mundial 2026 apenas está dando sus primeros pasos y ya enfrenta una situación que la FIFA esperaba mantener lejos de los estadios. Durante la segunda mitad del encuentro entre Suecia y Túnez, disputado en el Estadio Monterrey, se escuchó en las tribunas el conocido "grito prohibido", un episodio que volvió a poner sobre la mesa un tema que el fútbol internacional lleva años intentando erradicar.
El momento se registró en la cabecera norte del inmueble, aunque el cántico fue claramente perceptible para muchos de los presentes, el partido continuó sin interrupciones y el cuerpo arbitral optó por no activar el protocolo antidiscriminación establecido por la FIFA.

La primera ocasión en que se escuchó ocurrió poco antes del tercer gol de Suecia, anotado por Victor Gyökeres. Más tarde, alrededor del minuto 73, el grito volvió a repetirse durante un saque de meta del conjunto tunecino. A pesar de la insistencia, no hubo una pausa en el juego ni algún anuncio dentro del estadio para advertir sobre la situación.
Lo sucedido resulta especialmente significativo porque se trata del primer caso documentado durante esta Copa del Mundo. Más allá de lo ocurrido en el terreno de juego, es probable que las autoridades revisen los reportes arbitrales y el material audiovisual para determinar si procede alguna investigación o sanción.
La FIFA ha reiterado en múltiples ocasiones su compromiso con la inclusión y el respeto dentro y fuera de las canchas. Por ello, cualquier conducta que pueda interpretarse como discriminatoria es observada con especial atención.
Posibles sanciones:
- Multas económicas.
- Cierre parcial o total de estadios.
- Deducción de puntos en la fase de grupos.
- En casos extremadamente graves, la descalificación directa del torneo.
