Este miércoles 17 de junio, la Selección Colombia debutará en la Copa del Mundo de 2026 frente a Uzbekistán en el Estadio Azteca de México. Más allá de la ilusión colectiva por el regreso a la gran cita del fútbol, el encuentro tiene un componente histórico y regional muy especial.
Luis Díaz intentará convertirse en el primer futbolista nacido en La Guajira que logra marcar en una fase final mundialista. La misión no es sencilla, pues supone cerrar una cuenta pendiente que dejó el máximo ídolo futbolístico de ese departamento: Arnoldo Iguarán.
Para comprender la dimensión de este desafío hay que remontarse a 1990. Por entonces, Iguarán, oriundo de Riohacha, era la principal figura ofensiva y el máximo artillero de la selección nacional. El país volvía a disputar una Copa del Mundo después de 28 años de ausencia y gran parte de las expectativas recaían sobre su capacidad para definir partidos.

No obstante, el guajiro no llegó en las mejores condiciones físicas. Una lesión sufrida antes de la competencia afectó su rendimiento en Italia. El atacante disputó tres compromisos (frente a Emiratos Árabes Unidos, Yugoslavia y Camerún), pero no pudo celebrar ninguna anotación.
El combinado cafetero avanzó a los octavos de final por primera vez en su historia, aunque su principal referente ofensivo cerró su participación sin convertir. Desde entonces, ningún otro representante de La Guajira ha tenido la posibilidad de dejar su huella en el marcador durante una cita mundialista.
Años después, el propio Arnoldo Iguarán reconoció que esa sigue siendo una de las grandes espinas de su carrera: "Para mí no hacer gol en el Mundial fue la frustración más grande que tuve en el fútbol”.
A diferencia de lo ocurrido con Iguarán en 1990, Díaz afronta la competición en plenitud física, con continuidad al más alto nivel y respaldado por su condición de líder futbolístico de la nueva generación colombiana, junto a la experiencia de James Rodríguez. La oportunidad de romper esta marca comenzará en Ciudad de México.
