El duelo entre Estados Unidos y Australia por el Grupo D del Mundial 2026 ya comenzó a jugarse fuera de la cancha. Las declaraciones de ambos equipos elevaron la tensión antes del partido de este viernes en Seattle, con mensajes sobre respeto, intensidad física y mentalidad competitiva.
La polémica inició con Sebastian Berhalter, mediocampista estadounidense, quien destacó el cambio de mentalidad que Mauricio Pochettino ha implementado en el equipo tras la victoria 4-1 ante Paraguay.
"Creo que una de las cosas principales es que somos estadounidenses. No nos dejamos pisotear ('We don't take sh...'). Aunque él es argentino, tiene esa mentalidad de: 'Miren, esto es lo que hacemos y esto es lo que representa Estados Unidos'. Nos ha demostrado lo que valemos".

La respuesta australiana llegó por medio de Alessandro Circati, defensor que fue titular en el triunfo 2-0 ante Turquía. "No tengo respuesta para eso. Nosotros tampoco nos dejamos pisotear. Estamos aquí para jugar al fútbol, para ganar y dar lo mejor. No importa lo que él diga".
Circati además pidió respeto para Australia y aseguró que su selección quiere dejar atrás el papel de víctima. "Espero que empecemos a ganar un poco más de respeto. No quiero ser la víctima por el resto de mi vida. Quiero ser un equipo al que todos enfrenten y piensen: 'Uh, nos toca jugar contra Australia'".
Con el ambiente al máximo, Estados Unidos y Australia prometen un partido de mucha intensidad donde hay más que tres puntos en juego.

