La locura del Viking Row: el desafío noruego que domina las redes

Foto: John Angelillo/UPI/Shutterstock (16955338au)

Los hinchas noruegos se han convertido en unos de los grandes protagonistas de la fiesta del fútbol con el "Viking Row", un ritual coreográfico que se ha consolidado como la manifestación festiva más replicada y viral en las redes sociales en el mundo entero.

"Remo Vikingo"

La ejecución de esta celebración es rigurosa: los hinchas se ubican de manera compacta en las tribunas para simular la distribución interna de un barco de guerra nórdico. Bajo la guía rítmica de un bombo principal, la masa de seguidores se inclina de forma coordinada hacia adelante y hacia atrás. Este movimiento, que imita el esfuerzo físico de empujar un remo pesado, se complementa bajo el grito de "¡Ro!", término que significa remar en noruego.

El origen de esta práctica se ancla directamente en la historia de Escandinavia, donde los antiguos guerreros ya dependían de una sincronización matemática y una fuerza conjunta para propulsar sus embarcaciones antes de entrar en combate. De este modo, la hinchada traslada esos principios de hermandad, resistencia y trabajo organizado al fútbol profesional, diferenciándose del célebre aplauso con los brazos en alto que popularizó Islandia en la Eurocopa de 2016 al priorizar aquí la representación del navío. Esta manifestación ha desbordado los perímetros deportivos y ha registrado concentraciones masivas en zonas icónicas como Times Square, en Nueva York, donde cientos de fanáticos colapsaron el tránsito peatonal al sentarse en el asfalto para replicar las filas de navegación.

Comunión total entre equipo e hinchada

Después del partido en el New York/New Jersey Stadium, al confirmarse la clasificación matemática de Noruega a la ronda de dieciseisavos de final, el plantel rompió los protocolos tradicionales cuando el capitán del equipo, Martin Ødegaard, se aproximó a la hinchada y tomó el tambor oficial de la agrupación de aficionados para marcar el compás. En respuesta, sus compañeros, incluido el propio Haaland que había marcado un doblete, se sentaron sobre el campo de juego alineados en filas estructuradas y ejecutaron el "Viking Row" de cara a su tribuna.