Si Noruega ha vuelto a competir entre las grandes selecciones del mundo es, en gran parte, gracias a Erling Haaland y Martin Odegaard. Lo hecho por ambos jugadores hasta ahora ha sido significativo para los vikingos, sin embargo aún no marcan el hito mas importante: llegar por primera vez a cuartos de final de un Mundial.
El delantero del Manchester City llegó al Mundial 2026 tras ser el máximo goleador de las eliminatorias europeas con 16 tantos y liderar la clasificación de los nórdicos a una Copa del Mundo después de 28 años de ausencia. En el torneo también ha respondido con creces: suma cinco goles y se ha convertido en una de las grandes figuras ofensivas, guiando a una selección que busca la victoria más importante de su historia.
Pero Noruega no depende solo de los goles de Haaland. Detrás de él aparece Martin Odegaard, el capitán y creador de juego del equipo. El volante del Arsenal es el encargado de organizar los ataques, marcar el ritmo y abastecer a sus compañeros, prueba de ellos son sus tres asistencias en la Copa. Junto a Haaland forman la dupla que sostiene la ilusión de un país que sueña con dar el golpe más grande de su historia.
Además de buscar una clasificación histórica para Noruega, Erling Haaland también llega con un objetivo individual. El delantero acumula cinco goles en el Mundial 2026 y se mantiene a dos tantos de los líderes de la Bota de Oro, Kylian Mbappé y Lionel Messi, ambos con siete anotaciones. Un gol frente a Brasil lo mantendría plenamente en la pelea por terminar como máximo artillero del torneo.
