La eliminación de Colombia en los octavos de final del Mundial 2026 dejó un sabor amargo, pero también confirmó el crecimiento de una de las grandes apuestas de la selección: Gustavo Puerta. Con apenas 22 años, el volante fue uno de los futbolistas más destacados del equipo de Néstor Lorenzo durante el torneo.
Puerta disputó 415 minutos en los cinco partidos de la Tricolor y se convirtió en un jugador indispensable en el mediocampo. En el debut frente a Uzbekistán aportó una asistencia y, a lo largo del campeonato, destacó por su capacidad para recuperar balones, recorrer grandes distancias y darle equilibrio al equipo.
Su despliegue físico también fue tema de análisis entre periodistas deportivos, quienes señalaron que su trabajo permitió compensar el desgaste físico de James Rodríguez. Tras la victoria sobre Ghana, la FIFA lo destacó como el jugador que más distancia recorrió en el partido.

Detrás de su presente también hay una historia de superación. Cuando tenía 10 años sobrevivió a una bala perdida en La Victoria, Valle del Cauca. El proyectil permaneció varios años en su pierna izquierda antes de ser retirado, una experiencia que marcó su carácter y su camino hacia el fútbol profesional.
Su gran actuación en la Copa del Mundo ya tiene consecuencias en el mercado europeo. Medios de Portugal y España informaron que el FC Porto inició contactos para fichar al colombiano, cuyo valor de mercado habría aumentado hasta los 20 millones de euros.
Con James Rodríguez entrando en la etapa final de su carrera en la selección, Gustavo Puerta aparece como uno de los principales candidatos para liderar el nuevo ciclo de Colombia rumbo al Mundial de 2030. Su actuación en Norteamérica dejó claro que el futuro del mediocampo colombiano está en buenas manos.
