La salida de Ángel Correa de Tigres puso fin a una etapa breve, pero intensa, en el fútbol mexicano. El delantero argentino, campeón del mundo con la Selección Argentina en Qatar 2022, dejó el club luego de varios meses en los que su situación estuvo marcada por rumores, negociaciones y algunos conflictos extradeportivos que terminaron acelerando su despedida. Finalmente, River Plate llegó a un acuerdo para adquirir su pase, concretando una de las transferencias más relevantes del actual mercado.
Durante su paso por Tigres, Correa disputó 54 partidos oficiales y convirtió 23 goles, números que reflejan su capacidad ofensiva y su importancia dentro del equipo. A pesar de ese rendimiento, el vínculo entre el jugador y la institución comenzó a desgastarse en las últimas semanas. Las negociaciones para su salida no fueron sencillas, ya que hubo diferencias entre ambos clubes respecto a las condiciones económicas de la operación, lo que generó incertidumbre hasta el cierre definitivo del acuerdo.

Además del aspecto deportivo, la etapa final de Correa en México estuvo rodeada de situaciones que trascendieron el terreno de juego, entre ellas una denuncia por amenazas que aumentó la atención mediática sobre el futbolista. Aunque estos episodios no modificaron el interés de River, sí influyeron en el contexto de una negociación que se extendió más de lo previsto.
Con el traspaso ya acordado, Correa regresará al fútbol argentino después de más de una década en el exterior. Su llegada representa un refuerzo de jerarquía para River y, al mismo tiempo, marca el cierre de un ciclo en Tigres, donde dejó estadísticas positivas y el recuerdo de un delantero decisivo. Ahora comenzará un nuevo desafío en un club que apuesta por su experiencia internacional y por la calidad que demostró a lo largo de su carrera para competir por los principales títulos de la temporada.
