Faltó la estocada final en los penales, pero el orgullo quedó intacto en Rancagua. O’Higgins se despidió de la Copa Sudamericana tras caer por 4-3 en la tanda de penales frente a Boca Juniors, en una noche donde el Capo de Provincia desplegó fútbol, garra y un amor propio superlativo que hizo ver desdibujado por largos pasajes al gigante argentino.
Un planteamiento con garra y fútbol que arrinconó al 'Xeneize'
Lejos de achicarse por el peso de la camiseta rival o la desventaja en el marcador global, el conjunto celeste salió a jugar el partido con una intensidad devoradora en El Teniente. Con fútbol elaborado, presión asfixiante y un temperamento envidiable, los rancagüinos convirtieron el encuentro en una auténtica batalla futbolística donde obligaron a Boca a replegarse y pasar por serios aprietos.

La paridad total al término del tiempo reglamentario obligó a definir la llave desde los doce pasos, dejando en evidencia que la distancia presupuestaria y de nombres desapareció por completo dentro de la cancha.
"Quedó claro que sufrimos": El sincero elogio de Leandro Paredes
La mejor prueba del partidazo hecho por O’Higgins no vino solo desde las tribunas, sino desde la voz del propio Leandro Paredes. El volante y referente trasandino no tuvo empacho en admitir la superioridad por momentos del elenco chileno y el sufrimiento que vivieron en Rancagua.
"Quedó claro que sufrimos. No quedamos conformes con la presentación que hicimos; queríamos hacer lo que trabajamos en los días previos, donde la idea del entrenador está muy clara y queríamos plasmarla, pero no pudimos hacerla", declaró un honesto Paredes tras el pitazo final.
"Acá no": El picante cruce entre Omar Carabalí y la "canchereada" de Aranda
La definición por penales dejó además uno de los momentos más virales del torneo. Cuando la serie quemaba, el juvenil xeneize Tomás Aranda (19 años) tuvo en sus pies la chance de cerrar el triunfo y decidió "picarle" el balón a Omar Carabalí. El meta de O’Higgins, atento y sin comerse el amago, capturó la pelota sin moverse y reaccionó de inmediato encarando al trasandino.
Tras el incidente, el propio Leandro Paredes le quitó dramatismo al hecho y respaldó a su compañero: "Son maneras de patear, cuando se erra se agranda mucho más. Es muy joven y tendrá que pensar que hay momentos y momentos, pero no pasa nada".
O’Higgins se despide con el trago amargo de la eliminación, pero con la cabeza muy en alto. Demostró que con personalidad, propuesta táctica y corazón se le puede hacer frente a cualquiera en el continente, dejando una huella de respeto que resonó fuerte tanto en Chile como en Argentina.
