Menos VAR, más árbitro: la UEFA presenta “Clear Line” para terminar con las revisiones eternas

La UEFA presentó ‘Clear Line’, una guía que busca unificar los criterios para el uso del VAR y dejar claro cuándo debe intervenir el videoarbitraje. La herramienta reúne más de 100 situaciones para priorizar los errores claros y evidentes y evitar revisiones innecesarias.
(Foto: ANP/Shutterstock)

El VAR llegó al fútbol para corregir errores claros y evidentes. Sin embargo, con el paso del tiempo, las revisiones se hicieron cada vez más largas, las imágenes más detalladas y las discusiones, interminables. Ahora, la UEFA busca cambiar esa tendencia con “Clear Line”, una nueva guía que apunta a establecer reglas más claras sobre cuándo debe intervenir el videoarbitraje.

El proyecto fue presentado por la UEFA después de ocho años de experiencia con el VAR y reúne más de 150 situaciones reales convertidas en ejemplos audiovisuales. La idea es que árbitros, jugadores, entrenadores, periodistas y aficionados puedan entender con mayor claridad por qué una jugada debe revisarse y otra no.

(Foto: Antoni Dec / Arena Akcji/Sipa USA)

El concepto central es sencillo: el árbitro dirige y el VAR corrige únicamente cuando existe un error claro y evidente. La tecnología no debe convertirse en una herramienta para reinterpretar cada contacto o buscar infracciones microscópicas.

Roberto Rosetti, responsable del arbitraje de la UEFA, puso el foco precisamente en ese problema. La intención es evitar revisiones prolongadas que terminen convirtiendo una decisión discutible en otra decisión igualmente discutible. En ese sentido, la UEFA considera que una intervención demasiado extensa puede ser una señal de que la evidencia no era suficientemente clara.

“Clear Line” se aplicará desde la temporada 2026-27 en las competiciones europeas, desde la Champions League hasta la Conference League. La guía se concentra en las cuatro situaciones que pueden modificar directamente un partido: goles y acciones previas, posibles penales, tarjetas rojas directas y errores de identidad.

(Foto: Alex Todd)

El objetivo no es eliminar las polémicas, algo prácticamente imposible en el fútbol, sino establecer un criterio más previsible.

Después de años de discusiones alrededor del VAR, la UEFA apuesta por una fórmula concreta: menos intervenciones, revisiones más claras y un árbitro que vuelva a tener la última palabra dentro de la cancha