Hay otro torneo que empieza a tomar forma en la Liga 1. No se juega por un título. Se juega por quedarse en un torneo. A falta de 12 jornadas para terminar el Clausura, siete equipos están metidos en una pelea que tendrá dos condenados: los dos últimos de la tabla acumulada descenderán a la Liga 2. Así lo establece el reglamento.
Atlético Grau, duodécimo con 23 puntos, marca por ahora la frontera. Pero la distancia es mínima. Sport Huancayo también tiene 23, mientras que ADT y Deportivo Moquegua suman 22. Más abajo aparecen FC Cajamarca y Juan Pablo II, ambos con 21. Entre Grau y el penúltimo apenas hay dos puntos. Un mal resultado puede cambiar todo el panorama.
El caso de UTC es diferente y mucho más complicado. El equipo cajamarquino tiene 10 puntos, luego de la resta de diez unidades que sufrió durante el campeonato, y está a 11 de Juan Pablo II. La diferencia parece grande, pero todavía quedan 36 puntos en disputa. Aunque parte muy atrás, la salvación todavía es posible.
La pelea tiene un ingrediente que la vuelve más intensa: ninguno de estos siete equipos puede sentirse cómodo. Grau y Huancayo necesitan alejarse del peligro; los que están debajo deben recortar distancias, y UTC necesita una remontada.
La tabla empieza a jugar su propio partido. Cada punto puede valer una permanencia y cada tropiezo puede acercar a un equipo al descenso. El torneo por no bajar ya está en marcha y tendrá 12 fechas para definir a sus dos perdedores.
