Faltan menos de cuatro semanas para un nuevo clásico de los clásicos del fútbol peruano. El sábado 12 de septiembre, desde las 8 de la noche, Alianza Lima recibirá a Universitario en Matute por la fecha 9 del Clausura. Ambos podrían llegar peleando por el torneo.
Y un día como hoy, hace exactamente cinco años, Alianza y Universitario protagonizaron uno de los clásicos más particulares de los últimos tiempos. No hubo público, no hubo localía y tampoco estuvo presente esa atmósfera que normalmente acompaña al partido más importante del fútbol peruano. Se vivía la pandemia del COVID-19, y el fútbol intentaba volver a encontrar su lugar.
Alianza comenzó ganando a los 33 minutos con un cabezazo de Ricardo Lagos. La noche se complicó para los blanquiazules cuando Aldair Fuentes fue expulsado a los 62 minutos. Con diez hombres, Alianza tuvo que resistir.
Parecía que el esfuerzo no alcanzaría. A los 90 minutos, Nelson Cabanillas empató para Universitario. Poco después, Álex Valera estrelló un cabezazo en el travesaño. Y cuando el partido parecía terminado, llegó una escena que todavía permanece en la memoria.
Hernán Barcos volvió a ganar por arriba, su cabezazo chocó en el travesaño y el rebote quedó servido. Axel Moyano se lanzó de cabeza y marcó el 2-1 a los 95 minutos. Alianza ganó aquel clásico con diez hombres, en un Estadio Nacional vacío y en un momento difícil para todos.
Dentro de 25 días la historia será otra. Matute tendrá gente, ruido y una posible nueva pelea por la punta. Pero el clásico volverá a ser lo que siempre fue: un partido capaz de cambiar el rumbo, de hacer olvidar cualquier contexto y de convertir 90 minutos en una historia que puede quedar grabada para siempre.
