Boca Juniors goleó 4-0 a Deportivo Recoleta este martes en el Estadio Defensores del Chaco, en el partido de vuelta correspondiente a los octavos de final de la Copa Sudamericana, cerrando la serie con un contundente 7-1 en el marcador global. Ahora, el equipo de Rodolfo Arruabarrena esperará por el ganador de la llave entre São Paulo y Bolívar.
El compromiso comenzó con una clara chance para la visita. A los 7 minutos, tras una buena jugada colectiva, la pelota le quedó a Sebastián Villa dentro del área, aunque el colombiano definió por encima del travesaño.

Poco después, Milton Delgado exigió al arquero Nelson Ferreira con un remate que fue rechazado, mientras que el local respondió con un disparo de Aldo González que Lautaro Blanco logró despejar.
Villa volvió a tener una ocasión clara a los 20 minutos, aunque nuevamente el guardameta paraguayo se quedó con el balón. Del otro lado, Álvaro Montero también apareció para despejar y darle tranquilidad al conjunto argentino. La apertura del marcador llegó a los 30 minutos, cuando Santiago Ascacíbar apareció solo por arriba para definir de cabeza y poner el 1-0.
Sobre el cierre de la primera etapa, tras una intervención de Ayrton Costa que aportó tranquilidad en defensa, llegó el segundo gol: a los 43 minutos, Villa concretó la jugada para ampliar la ventaja. Antes del descanso, el propio colombiano tuvo otra chance con un remate que se fue por afuera.

El complemento arrancó con otro golpe para el local: a los 51 minutos, Miguel Merentiel definió de manera espectacular tras una gran jugada colectiva para poner el tercero. El desarrollo del segundo tiempo tuvo intervenciones defensivas de ambos lados, con Costa y Ferreira despejando situaciones de riesgo, mientras que González probó suerte con un remate que se fue desviado.
Marcos Pereira también apareció en la defensa, aunque no pudo evitar el cuarto gol Azul y Oro: a los 76 minutos, Alan Velasco anotó un gran tanto para completar la goleada. Minutos más tarde, el propio Velasco vio anulada una nueva conquista por posición adelantada, en una de las últimas acciones del encuentro.

En lo que restó del partido, el conjunto argentino manejó el resultado sin sobresaltos hasta consolidar el triunfo y la clasificación, pese al esfuerzo de los anfitriones por hacerse presente en el marcador.
A pesar de la contundencia en la pizarra, el Canario dominó la posesión con 52.3% frente al 47.7%, además de los pases totales, con 454 contra 421, y los tiros de esquina, con 8 contra 5. Sin embargo, el Xeneize fue superior en remates, con 18 contra 11, y en toques dentro del área rival, con 18 contra 15.
