Un 6-1 que pesa: Cienciano visita a Botafogo con los cuartos en la mira

Cienciano afronta la revancha ante Botafogo con el histórico 6-1 conseguido en Cusco como respaldo. Horacio Melgarejo recupera a Carlos Garcés y Santiago Arias, mientras Matías Succar, autor de un hat-trick en la ida, pone en aprietos al técnico para definir su once. El ‘Papá’ tiene todo a favor, pero sabe que todavía quedan 90 minutos.
(Foto: Alejandro Jose Angulo / AFP)

Cienciano llega a Río de Janeiro con una ventaja que le permite afrontar la vuelta de los octavos de final de la Copa Sudamericana con confianza. El 6-1 conseguido en Cusco puso al ‘Papá’ a las puertas de los cuartos de final y ahora deberá completar el trabajo ante Botafogo en el estadio Nilton Santos.

La goleada también dejó una situación que, para Horacio Melgarejo, representa un dolor de cabeza positivo. Carlos Garcés vuelve a estar disponible después de cumplir su suspensión y recupera una alternativa importante para el ataque. Sin embargo, Matías Succar hizo que la decisión sea más difícil: el delantero aprovechó la ausencia del ecuatoriano, marcó un hat-trick en la ida y fue una de las figuras de la noche en Cusco.

Matías Succar y la noche de su vida marcando un triplete a Botafogo. (Foto: Jose Angulo / AFP)

El técnico también recupera a Santiago Arias, volante de marca que no pudo participar en el primer encuentro. Su regreso le da a Cienciano una pieza más para fortalecer el equilibrio de un equipo que tendrá que administrar una ventaja enorme sin perder concentración.

El marcador obliga a Botafogo a ganar por cinco goles de diferencia para igualar la serie y llevarla a los penales. Cienciano, en cambio, puede jugar con otra partitura: inteligencia, concentración y paciencia serán claves para que la ventaja no se convierta en una carga.

(Foto: Jose Angulo / AFP)

Y hay un antecedente que refuerza todavía más la confianza. Nunca un equipo logró remontar, en una llave de eliminación directa de torneos de Conmebol, una desventaja de cinco goles o más después del partido de ida. Cienciano tiene, por eso, una montaña enorme a su favor. Ahora deberá subir los últimos metros sin tropezar. La clasificación está encaminada, pero todavía falta jugar 90 minutos y el ‘Papá’ sabe que en el fútbol no basta con tener la ventaja: también hay que saber defenderla.