El Liverpool comenzó una nueva etapa bajo la dirección de Andoni Iraola con un empate 2-2 frente al Newcastle en St. James’ Park, en un encuentro marcado por los problemas defensivos de los Reds y un gol agónico de Dominik Szoboszlai que evitó la derrota.
El conjunto visitante tuvo un inicio complicado. Apenas al minuto 5, una pérdida de Ryan Gravenberch durante una jugada ofensiva permitió al Newcastle lanzar un rápido contragolpe que Anthony Elanga aprovechó para abrir el marcador.

La reacción del equipo de Iraola tardó en llegar y, aunque Liverpool intentó generar peligro, careció de claridad en los metros finales. Alexander Isak, quien regresó a la que fuera su casa, vivió una noche complicada y recibió abucheos por parte de los aficionados locales.
En la segunda mitad, Cody Gakpo consiguió el empate con un disparo de larga distancia que devolvió la esperanza a los visitantes. Sin embargo, apenas dos minutos después, Joseph Willock volvió a poner al Newcastle por delante, aprovechando nuevamente las deficiencias defensivas de los Reds.

Cuando parecía que Liverpool se marcharía con las manos vacías, una falta sobre Víctor Muñoz dentro del área provocó un penalti. Szoboszlai asumió la responsabilidad y convirtió desde los once pasos para establecer el 2-2 definitivo.
Con este resultado, Liverpool mantiene una racha de 14 años sin perder en su primer partido de temporada y ahora deberá corregir sus problemas defensivos para afrontar su próximo compromiso como local.
