Una fuerte frustración envuelve al mundillo Boca por lo sucedido este miércoles, durante el entrenamiento matutino: Tomás Aranda, la gran irrupción del equipo en esta temporada y el que probablemente ha mostrado el mejor rendimiento a nivel individual, padeció una severa lesión.
Se trata de una fractura del peroné, en la sindesmosis, unión que articula la tibia con el hueso afectado en la pierna derecha. Según contaron quienes presenciaron práctica, un movimiento desafortunado llevó a que se le quedara trabado el botín en el césped y sufriera la dolencia.

De esta manera, desde el cuerpo médico le inmovilizaron la zona y lo trasladaron para la realización de estudios. Una vez confirmados los resultados, se espera que el joven de 19 años pase por el quirófano y requiera unos cuatro meses de recuperación.
Es decir, con suerte, el mediocampista ofensivo podría regresar a mediados de diciembre, con el 2026 ya acabado. Un año que ha sido de ensueño desde su estreno por las actuaciones personales, pero que se encamina a cerrarse de manera olvidable.
El nacido en Ciudadela ha sido una pieza clave tanto para Claudio Úbeda durante el primer semestre como en este inicio de la segunda mitad, con Rodolfo Arruabarrena al mando.
Entre las distintas competiciones a lo largo de estos ocho meses de acción, Aranda disputó 32 partidos y su contribución pasa, fundamentalmente por su despliegue y dinamismo, por motorizar los ataques del Xeneize.

En materia estadística, aportó 1 gol y 3 asistencias y llegó a generar 40 chances de gol (propias o para sus compañeros). Asimismo, dio 64 pases de manera correcta de los 69 totales que intentó (92,7% de eficacia).
Su juego también dejó cifras positivas en torno a su desequilibrio, con 3 gambetas completadas de las 6 que ensayó, mientras que superó 7 de 12 duelos.
Una noticia pésima, que cae muy pesada en el club de La Ribera por el calibre de esta pérdida, sobre todo en medio de un segundo semestre con grandes objetivos entre la Sudamericana, el Torneo Clausura y la Copa Argentina, tras una primera parte de 2026 sin títulos y con la eliminación de la Libertadores que golpeó duro.
