El Xeneize jugó con el corazón en la boca: dominó, sufrió y encontró otra vez a Montero en el final

El Xeneize igualó 0-0 ante Vélez y avanzó por penales, con su arquero como gran figura.
Foto: Cuenta X @BocaJrsOficial

Boca avanzó a los cuartos de final de la Copa Argentina tras imponerse por penales ante Vélez, en un partido que pudo haber ganado en los 90 minutos, pero que también estuvo a punto de perder. El arquero Álvaro Montero terminó siendo la figura decisiva de una clasificación sufrida.

El equipo de Arruabarrena tuvo las situaciones más claras durante buena parte del encuentro, aunque volvió a fallar en la definición. Merentiel tomó una mala decisión frente al arco, Belmonte contó con un par de oportunidades y Velasco, en el segundo tiempo, quedó muy cerca con un remate que pasó junto al palo. Demasiado para explicar un 0-0.

Paredes fue otro de los puntos altos. Sus pases tensos, fuertes y siempre hacia adelante le dieron claridad a Boca, aunque su fragilidad física sigue siendo una preocupación.

Paredes se retira con una molestia, pero nada preocupante. Foto: Cuenta X @Copa_Argentina

Vélez, en cambio, jugó poco y generó todavía menos. Montero prácticamente no tuvo trabajo hasta el tramo final, cuando el partido pudo cambiar por completo. Boca perdió una pelota en ataque, quedó mal parado y Pellegrini habilitó a Simón Escobar, que quedó mano a mano con el arquero. Montero cometió penal y Vélez tuvo la chance de quedarse con un partido que había jugado por debajo de las expectativas.

En los penales apareció nuevamente Montero, decisivo para Boca, como ya había sucedido ante O´Higgins. El arquero fue la gran figura de una clasificación que dejó sensaciones encontradas: Boca mereció ganar, casi lo pierde, pero finalmente se metió entre los ocho mejores de la Copa Argentina.