Hay partidos que se ganan con tenis. Otros, con carácter. Y hay algunos que parecen necesitar algo más, algo divino, por ejemplo. Francisco Cerúndolo encontró ese algo en el Arthur Ashe Stadium y protagonizó una remontada de esas que desafían cualquier pronóstico: perdía dos sets ante Taylor Fritz, uno de los grandes favoritos locales, pero terminó dándole vuelta al partido para meterse a octavos de final del US Open.

El argentino, 24.º cabeza de serie, derrotó al estadounidense, noveno del mundo y finalista de este torneo en 2024, por 3-6, 4-6, 6-3, 6-4 y 6-4. En el propio país de su rival, ante un público que empujaba por la reacción del ídolo local, Cerúndolo se negó a rendirse y fue construyendo una remontada que terminó teniendo tintes de milagro.

Después de ceder las dos primeras mangas, el argentino elevó su nivel, empezó a encontrar profundidad con sus golpes y aprovechó cada grieta que dejó Fritz. El estadounidense comenzó a sentir la presión, mientras Cerúndolo crecía punto a punto hasta quedarse con una victoria enorme en cinco sets. Para el argentino, además, significa avanzar por primera vez a la cuarta ronda del US Open.
Y si hay algo que vuelve todavía más especial esta historia es lo que representa para el tenis argentino. Una vez más, cuando parecía que todo estaba perdido, apareció un argentino para recordarle al mundo que en este deporte nunca hay imposibles. Cerúndolo resurgió de entre las cenizas, silenció al Arthur Ashe y derribó a un Top 10 en su propia casa. San Francisco apareció en Nueva York y el tenis argentino, una vez más, hizo posible lo imposible.
No te pierdas toda la información deportiva en las redes de Betsson.sport.
