Hablar de Manuel Pellegrini no es sólo hablar de longevidad; es hablar de la mente más brillante que ha parido el fútbol chileno en los banquillos. Este 16 de septiembre, el 'Ingeniero' celebra 73 años y lo hace en su hábitat natural: la élite de Europa, dando lecciones tácticas cada fin de semana y demostrando que la vigencia no pasa por el carnet de identidad, sino por la jerarquía y las convicciones inquebrantables.

Su huella en el Viejo Continente es una locura que quizás sólo dimensionaremos en su totalidad con el paso de los años. Convirtió en costumbre competir de igual a igual contra presupuestos astronómicos y dejó hitos imborrables:
- Hazañas que hicieron historia: Llevó al modesto Villarreal a semifinales de la Champions League, firmó una liga histórica de 96 puntos con el Real Madrid, metió al Málaga en cuartos de final de Europa y se coronó en Inglaterra levantando la Premier League con el Manchester City, único DT no europeo en hacerlo.
- Gloria vigente en Heliópolis: En el Real Betis es un prócer. Levantó la Copa del Rey, encadenó clasificaciones internacionales año tras año y esta temporada devolvió a los béticos a la Champions tras 21 largos años, debutando con un triunfazo 3-2 como visitante ante el Lille tras haber tumbado días antes al Real Madrid.

Sin embargo, entre tanta gloria cosechada en Sudamérica y Europa, al hincha chileno le sigue quedando una espina clavada en el pecho. Tras años de procesos truncos, transiciones complejas y dolorosos baches competitivos, el clamor popular no se apaga: el sueño de ver a Pellegrini vestido con el buzo de la selección chilena sigue intacto.
Sería el acto de justicia poética definitivo para nuestro balompié, ver al entrenador más laureado de la historia del fútbol chileno, guiando el destino de La Roja de Todos. Mientras esperamos que los caminos algún día coincidan, sólo queda ponerse de pie y brindar por un caballero que sigue dejando el nombre de Chile en la cima. ¡Feliz cumpleaños, Ingeniero!
