Real Madrid jugó con valentía y determinación para quedarse con una notable victoria en el Clásico del fútbol español, 2-1 en el Camp Nou sobre el Barcelona, equipo que venía con puntaje ideal producto de nueve triunfos consecutivos en LaLiga.
Además de los méritos realizados por el conjunto blanco a través de sus futbolistas estelares, los de Hansi Flick encontraron grietas en los últimos días, ya que a la derrota por la Champions a manos del Paris Saint-Germain (4-2), ahora se le añade este traspié contra los Merengues.
La sensación por ese fútbol dominante que ejerce el Barça, sustentado en las estadísticas (62,2% de tenencia de balón y 18 vs. 10 remates en total), podían inclinar el favoritismo para el local. Sin embargo, el oportunismo y los avances punzantes hicieron que los de José Mourinho sonrieran en suelo catalán.
Arda Güler avisó de entrada al ingresar al área, pero su derechazo salió desviado, mientras que el propio jugador turco obligó posteriormente a la atajada de Joan García. En el medio de esos disparos, dos intentos de Anthony Gordon provocaron las tapadas de Andriy Lunin, quien apareció en este importante duelo para sustituir Thibaut Courtois, aquejado por un estado gripal.
Raphinha comenzó a demostrar su peligrosidad al irrumpir en la escena con tres remates que se perdieron fuera, Gordon volvió a chocar con el arquero ucraniano, hasta que a los 41 minutos se abrió el marcador: Marc Cucurella envió el pase al vacío por izquierda para que Yan Diomandé se escapara y, al escalar hacia adentro, tocó raso y de cachetada. En la búsqueda de Gerard Martín de despejar, Kylian Mbappé se llevó puesta la pelota y la misma terminó dentro del arco local.
Un disparo de Rodri que salvó Lunin empezó a ponerle fin a esa etapa inicial, a la vez que Diomandé -reemplazante del sancionado Vinicius Júnior- malogró su tiro al patear desviado.
A los 15' de la etapa complementaria se rompió el cero y fue en favor de los Blaugranas, con un tiro de esquina rápido que llegó a los pies de Pedri y este, tras amagar, sirvió para Raphinha: dentro del área, el brasileño no perdonó y envolvió las redes mediante su zurdazo.
Güler y Gerard Martín alternaron aproximaciones para uno y otro equipo, en la que los guardametas estuvieron atentos, mientras que Lamine Yamal tampoco acertó una de sus pocas oportunidades.
A los 41' se produjo una genialidad por parte de Jude Bellingham al dejar en el camino a un rival al pasarse el esférico de pie a pie y luego colocarse de espaldas para tocar de taco a Eduardo Camavinga. El francés escapó por la derecha y dentro del área, previo a servir a Mbappé, quien solo tuvo que empujarlo a la portería vacía.
El equipo de Mou resistió con el marcador a favor y se llevó un triunfo más que celebrado, para alcanzar los 24 puntos y ponerse a tres del líder -y a uno del escolta, Atlético de Madrid-, en una lucha por LaLiga que, ahora, toma otro color.
La visita del próximo domingo a Racing de Santander será el siguiente escollo para el Madrid, a la vez que el Barça buscará ponerse de pie contra el Alavés, el sábado, nuevamente en el Camp Nou.
