El regreso de Marcos Acuña le ofrece a River Plate una alternativa importante para el Superclásico frente a Boca Juniors, luego de que el defensor volviera a entrenarse con el plantel este miércoles. El lateral que arribó a los 35 años superó el traumatismo en el empeine izquierdo y vuelve a estar disponible para el encuentro del domingo en la Bombonera.
La ausencia del campeón del mundo en los últimos dos compromisos abrió espacio para Francisco Ortega, quien aprovechó la oportunidad con buenas actuaciones. Ahora, Leonardo Ponzio deberá decidir si devuelve al Huevo a la titularidad o mantiene al exjugador de Vélez en la banda izquierda, con la posibilidad de ubicar a Acuña en el mediocampo.
En el Torneo Clausura, el defensor acumula ocho partidos, un gol y ninguna asistencia. Su única conquista fue el 10 de octubre, cuando anotó en la victoria por 1-0 ante Estudiantes de Río Cuarto en el Monumental.
La planificación del equipo también depende de la evolución de Aníbal Moreno, quien continúa sin entrenarse con normalidad. El mediocampista arrastra molestias en la espalda relacionadas con una discopatía lumbar y sufrió un problema en uno de sus gemelos durante el encuentro ante Racing, que debió abandonar antes de tiempo.

El antecedente físico genera preocupación, ya que el volante estuvo 45 días fuera de las canchas por la dolencia lumbar. Aunque no presenta una lesión muscular, será evaluado día a día y su presencia ante el Xeneize sigue en duda.
Una eventual baja de Moreno obligaría a revisar la distribución de la mitad de la cancha, donde Tobías Andrada y Tomás Galván venían ocupando sus posiciones. Con un juvenil de 19 años que todavía no alcanza los diez partidos en Primera División, Ponzio podría buscar un futbolista con mayor presencia física para acompañarlo.
