Real Madrid libró una batalla y salió airoso de la misma para sostener su paso ideal en la UEFA Champions League 2026/27: en un reñido compromiso en el cual quedó dos veces por debajo en el marcador, hizo méritos para remontar y le ganó al AEK por 3-2 gracias a un gol sobre la hora de Federico Valverde.
El dueño de casa tomó las riendas en los primeros compases sobre el césped del ALLWYN Arena de Atenas y amenazó con una llegada peligrosa de Mijat Gacinovic, cuyo zurdazo fue tapado por Thibaut Courtois, seguido de otro remate de Harold Moukoudi que volvió a obligar la intervención del arquero belga.
A los 11 minutos se rompió el cero en suelo griego: tras una buena jugada elaborada, Aboubakary Koïta, futbolista de Mauritania, encaró al área grande por derecha y hacia adentro; pese a tener a Marc Cucurella delante, se las ingenió para encontrar el espacio y descargar un potente tiro de zurda que llevó a que el balón se envolviera en las redes.
Luka Jovic registró otro intento para el local, controlado por Courtois, y desde ese momento los de José Mourinho pudieron encontrar la iniciativa. En esa tónica, Kylian Mbappé y Vinicius Júnior avisaron con disparos que salieron desviados, a la vez que Jude Bellingham vio anulado su gol por posición adelantada.
Sin embargo, el futbolista inglés tuvo revancha poco después y lo hizo con un lujo: es que desvió de taco -con pie izquierdo- el centro con potencia que envió Cucurella desde la izquierda y estampó el empate a los 32'.
Un tiro de Cucurella que atajó el italiano Alberto Brignoli, además de un par de remates de Vini Júnior y Bernardo Silva que se marcharon afuera, le bajaron el telón a la primera mitad.
El conjunto blanco lució superior y generó mayor cantidad de avances en la etapa complementaria, aunque careció de efectividad para hacer daño. Un disparo apenas desviado que casi termina en golazo de Mbappé desde la puerta del área grande, sumado a otro que salvó el guardameta local, fueron los intentos del visitante.
Ese segundo tiempo perdió brillo y tuvo jugadas aisladas de Razvan Marin, Bellingham, Koïta y Endrick -saltó desde el banco de suplentes- en uno y otro extremo, aunque dichas aproximaciones no conllevaron riesgo. Hasta que a los 29' se produjo otra balde de agua fría para los Merengues, por la aparición del albano Stavros Pilios que desniveló con un zurdazo que no pudo tapar Courtois.
El elenco madridista mostró capacidad de reacción y halló nuevamente la igualdad a los 32': Denzel Dumfries descargó con Bellingham, este le dio una notable asistencia y el neerlandés centró desde la derecha a Mbappé, quien en plena área chica definió sin problemas al arco vacío.
A falta de cinco minutos, los Blancos aprovecharon una defensa rival adelantada y Endrick envió su pase raso a Mbappé. El galo escapó, pero su derechazo sufrió un leve desvío por la mano de Brignoli, previo a impactar el travesaño.
Aunque parecía que todo terminaba con el reparto de puntos, en el primer minuto de adición, la solución que saltó desde el banco a los 22' para reemplazar a Yan Diomandé dio sus frutos. Luego de una recuperación tras presionar en campo del cuadro griego, el uruguayo Valverde descargó un tiro impresionante a distancia, para clavar el esférico cerca del poste izquierdo y desatar la celebración blanca.
El Madrid sigue con andar perfecto con su cuarto triunfo en la presente edición de la máxima cita de la UEFA y ahora se enfocará en el choque de LaLiga contra el Valencia en Mestalla, el sábado, antes de frenar por la fecha FIFA. En la Champions retomará su calendario el 24 de noviembre, ante el PSV Eindhoven en el Santiago Bernabéu.
