Tenían que disputar el partido como la final más importante de todas y así lo hicieron. Los Chankas derrotaron a Universitario de Deportes, le quitaron un invicto de 22 partidos en el torneo local y la posibilidad de ser el único equipo peruano de la historia en ganar un torneo corto de manera invicta. Además y lo más importante para ellos, encendieron la llama de la esperanza de una clasificación a un torneo internacional. Apurímac se acostará hoy con el equipo de su región en el octavo lugar de la tabla acumulada y será un pueblo que sueñe con que el Domingo termine de la misma manera.
Los andahuaylinos no dieron tregua desde que rodó el balón, fueron claros dominadores del encuentro, concentrando el juego y las ocasiones en campo de la “U” que solo tuvo una clara en el primer tiempo en la cabeza de José Rivera. Manzaneda a los 14’ hizo justicia en lo que era el corto trámite del partido y adelantó a los locales, Torres puso el segundo a los 38’ y apenas iniciado el segundo tiempo, Takeuchi estableció una goleada. Universitario, más con el orgullo de campeón vigente que con ideas, encontró el descuento en los pies de José Rivera, quien de penal descontó a los 60 minutos.
El equipo dirigido por Walter Paolella se va a descansar viendo su nombre en zona de clasificación a la Copa Sudamericana con 50 puntos en su segundo año en la máxima categoría del fútbol peruano. Sin embargo, necesita de tres resultados este Domingo para que ello se mantenga y Andahuaylas tenga un representante a nivel internacional el 2026. Los guerreros Chankas esperan que mañana ni Cienciano, ni ADT ni Sport Huancayo ganen sus respectivos encuentros, solo así podrían celebrar algo memorable en su corta historia.
