Benfica sacó adelante un partido complicado este lunes en el Estadio Da Luz de Lisboa y venció 1-0 a Famalicão en un encuentro discreto, con poco vuelo futbolístico y escasas situaciones de gol. En una noche en la que el juego quedó en segundo plano, el resultado terminó siendo lo más valioso.
La diferencia llegó en el primer tiempo gracias a Vangelis Pavlidis, que cambió penal por gol y le dio aire a un equipo que estaba obligado a ganar para no perder terreno en la pelea. El desarrollo fue trabado, con ritmo bajo y sin demasiadas luces, y nunca terminó de levantar.
El penal que resolvió el duelo tuvo como protagonista a Nicolás Otamendi. El capitán argentino, a los 37 años, sigue siendo una pieza clave y es uno de los tres futbolistas con más minutos oficiales disputados en el mundo en los últimos cinco años, según un informe del CIES (Centro Internacional de Estudios del Deporte), solo superado por Gustavo Gómez y Bruno Fernandes. Su nivel sostiene una certeza: los interrogantes defensivos de la Selección argentina hoy pasan más por los laterales que por los centrales.
También fueron titulares otros dos argentinos: Enzo Barrenechea, que pelea partido a partido por un lugar en la Scaloneta, y Gianluca Prestianni, subcampeón del mundo Sub 20, quien estuvo en el radar de River Plate, aunque José Mourinho decidió retenerlo en el plantel.
El colombiano Richard Ríos completó los 90 minutos y aportó despliegue en el mediocampo, en un contexto que exigió más esfuerzo que claridad.
Con esta victoria, Benfica se mantiene en carrera en el campeonato. Sporting CP lo supera por diferencia de gol y Porto sigue firme en lo más alto, con una ventaja de ocho puntos que empieza a marcar el rumbo del torneo.
