Con la temporada 2025 ya finalizada y un nuevo desafío en el horizonte, Atlético Nacional comienza a proyectar el 2026 con el objetivo de sostener su nivel competitivo y reforzar una nómina que vuelva a ilusionar a su gente tanto en el plano local como internacional.
En ese contexto reapareció la voz de Marlos Moreno, quien atraviesa su segundo ciclo en el club que lo formó. El atacante hoy asume un rol diferente dentro del plantel, enfocado en aportar experiencia, continuidad y liderazgo en un grupo que busca dar un nuevo salto de calidad.
Tras realizar un balance del semestre, el delantero dejó una frase que rápidamente despertó expectativa entre los hinchas, al mencionar a un nombre de peso propio en el fútbol colombiano y con recorrido internacional.
Moreno se refirió a la posibilidad de contar con Wilmar Barrios, mediocampista de la Selección Colombia, a quien señaló como un refuerzo ideal por su jerarquía, su despliegue y lo que podría aportar en la zona central del campo.
La declaración, realizada en diálogo con Win Sports, fue hecha en un tono distendido, aunque abrió un debate inevitable sobre la viabilidad de una incorporación de esa magnitud y el momento que atraviesa el club en el mercado de pases.
Al ser consultado por el futbolista ideal para potenciar al equipo, el atacante no dudó en mencionar al volante que actualmente milita en el Zenit de Rusia y que en más de una oportunidad expresó su deseo de vestir la camiseta verdolaga. “He escuchado comentarios, sé que es un jugadorazo. Sin pensarlo, me gustaría que Wilmar Barrios fuese el regalo de Navidad”, expresó Marlos.
Por ahora, la mención quedó solo como un comentario, aunque este tipo de nombres suelen aparecer con frecuencia en cada ventana de transferencias de Atlético Nacional, alimentando rumores e ilusión entre los aficionados.
Más allá de ese deseo, Moreno también se refirió al presente del equipo y señaló lo que considera un punto de quiebre en el semestre: la serie ante São Paulo, que, según su análisis, tuvo un fuerte impacto anímico en el grupo.
Finalmente, el atacante habló de su proceso personal y reconoció que las expulsiones le afectaron la continuidad y el ritmo competitivo en la seguidilla de partidos, en un semestre que representó un desafío tanto colectivo como individual.
