Entre festejos y ruido: el año de contrastes de la Selección Colombia

Crédito: AP Photo/Fernando Vergara/TT.
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La Selección Colombia vivió un 2025 de contrastes. Entre noches históricas, goles inolvidables y el alivio de asegurar el cupo al Mundial 2026, la Tricolor también atravesó momentos de duda, tensión y ruido externo que pusieron a prueba el proceso. Con números que respaldan el objetivo cumplido, pero con señales de alerta que no se pueden ignorar, el balance del año deja una conclusión clara: Colombia llega al Mundial clasificada, pero no en calma total.

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Lo bueno: El sello del tiquete y una goleada histórica 

El mayor éxito del año fue la clasificación oficial al Mundial 2026, asegurada el 4 de septiembre tras vencer 3-0 a Bolivia en Barranquilla. La "Tricolor" cerró las Eliminatorias en un meritorio tercer puesto, destacando la histórica goleada 3-6 ante Venezuela en Maturín, donde Luis Javier Suárez brilló con un "póker" de goles. 

Estadísticamente, el balance del 2025 fue sólido: un rendimiento del 63% con seis victorias y una sola derrota en diez partidos, lo que permitió un ascenso al puesto 13 del ranking FIFA. Luis Díaz, con 7 tantos, y James Rodríguez, con 5 asistencias, se consolidaron como los pilares del equipo.

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Lo malo: El bache de resultados en las Eliminatorias

Pero no todo fue gloria. Entre marzo y junio, el equipo atravesó una "sequía de victorias" con cuatro jornadas consecutivas sin ganar, incluyendo una derrota ante Brasil y empates frente a Paraguay, Perú y Argentina. Este bajón llevó a Colombia al sexto lugar de la tabla, desatando una fuerte tensión entre Lorenzo y un sector de la prensa, a quienes el técnico tildó de "apostadores del fracaso".

Además, las lesiones de algunos jugadores afectaron la planificación en momentos clave. Finalmente, Colombia no logró ser cabeza de serie para el Mundial, quedando ubicada en un grupo exigente junto a Portugal.

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En lo administrativo, el malestar de la afición creció debido a los elevados precios de la boletería en Barranquilla, con entradas que alcanzaron los 400 dólares.

En definitiva, el 2025 dejó a Colombia con el objetivo principal en el bolsillo, pero también con tareas pendientes de cara al Mundial. La clasificación está asegurada y el talento sigue siendo una fortaleza indiscutible, aunque el camino expuso fisuras que deberán corregirse a tiempo. Con el reloj rumbo a 2026, la Tricolor sabe que no alcanza con llegar: el verdadero desafío será hacerlo con convicción, estabilidad y una identidad capaz de sostenerse cuando la exigencia sea máxima.