Una de las problemáticas más grandes del futbol peruano en los últimos años ha sido la formación y el trabajo en las divisiones menores. La consecuencia de ello es la ausencia de futbolistas de nuestro país en ligas más competitivas y por lo tanto, una diferencia muy marcada con sus rivales cuando compiten a nivel de selecciones.
Este 2025 sin embargo, dejó algunos rendimientos interesantes que ilusionan de cara a posibles transacciones en el corto o mediano plazo que beneficiarían, por supuesto, al jugador, a su club y al fútbol peruano en general.
Imposible dejar de mencionar, más allá de que sea una realidad lo de Erick Noriega y su partida de Alianza Lima a Gremio de Brasil a mitad de temporada. Su calidad, personalidad y polifuncionalidad le han valido militar actualmente en la liga más competitiva de Sudamérica. Su ex compañero en el cuadro íntimo, Renzo Garcés, tuvo dos temporadas consecutivas que ilusionan con una posible venta. El zaguero además de hacerlo en su club, se ha consolidado como uno de los defensores fijos de la selección.
En la vereda del frente, son tres los jugadores que tuvieron el mejor año de sus carreras y quizás los que más opciones tengan en la actualidad de recibir una propuesta del extranjero. César Inga, Jairo Concha y Alex Valera dieron todo y más por el bien de su equipo esta temporada, aportando cada uno en la consecución del tricampeonato y hoy son fijos en la selección nacional. Aún no se descarta que por lo menos uno de los tres no esté más en nuestra liga el 2026.
Aunque lo suyo estuvo lleno de altibajos y el año de su equipo no fue el más regular, la segunda mitad de año de Martín Távara hace pensar que si el volante sostiene ese nivel durante más meses puede ser un jugador que interese en un mercado mejor.
Finalmente y aunque parezca muy iluso, no se puede dejar de observar la calidad de arqueros que aparecieron y se lograron hacer un espacio en el ranking de los mejores del país. Pedro Díaz de 27 años y Diego Enriquez de 23, están llamados a ser guardametas de la selección en el próximo proceso y por qué no soñar con competir en una liga distinta a la peruana.
