Boca, un nuevo golpe continental. La eliminación llegó temprano, en la Fase 2 de la Copa Libertadores, y de la manera más dolorosa: por penales y en la Bombonera. El equipo que por entonces conducía Fernando Gago cayó frente a Alianza Lima de Perú, una derrota que aceleró su salida, consumada tras la caída ante River en el Monumental. En otra temporada sin alegrías, no levanta un trofeo desde la Supercopa Argentina de marzo de 2023, y luego del desembarco de Miguel Ángel Russo, con Claudio Úbeda como continuidad en el cuerpo técnico, Boca al menos rescató un objetivo: el pasaje a la Libertadores 2026.
River, frustraciones y final de ciclo internacional. Luego del 0-0 en el tiempo reglamentario y el suplementario, Talleres de Córdoba superó 3-2 por penales al equipo de Marcelo Gallardo en la final de la Supercopa Argentina, logrando el primer título nacional de su historia. El año de River se completó con la eliminación en cuartos de final de la Libertadores a manos de Palmeiras y una racha inédita de cuatro derrotas consecutivas en el Monumental, algo que no ocurría desde 1926. Como consecuencia, en 2026 jugará la Copa Sudamericana, siendo esta la primera vez desde 2014 que el club no disputa la Libertadores y el primer año desde 2013 sin títulos para River ni Boca.
Platense, la sorpresa que hizo historia. El Calamar derrotó 1-0 a Huracán en Santiago del Estero y se quedó con el Torneo Apertura, el primer campeonato oficial de su historia. Su recorrido en los playoffs fue memorable: eliminó a Racing en Avellaneda, a River en Núñez y a San Lorenzo en el Bajo Flores. Aunque cerrará la tabla anual en el puesto 22 sobre 30 y en diciembre perderá el Trofeo de Campeones frente a Estudiantes, 2025 quedará señalado como el año más luminoso para el club de Saavedra.
El retorno de mas campeones del mundo. La presentación de Ángel Di María en el Gigante de Arroyito. Un regreso envuelto en polémica, marcado por un título que nunca se jugó y que la AFA terminó otorgándole a Rosario Central. Apenas tres días después, el 10 de julio, Boca presentó a Leandro Paredes, otro hijo pródigo. El mediocampista fue determinante: ordenó al equipo, elevó su nivel y selló la clasificación a la Copa Libertadores.
