Ignacio Rivero vivió un adiós cargado de emociones al dejar la Ciudad de México para viajar a la frontera y concretar su regreso a Xolos de Tijuana, poniendo fin a una etapa con Cruz Azul.
El mediocampista uruguayo reconoció que la despedida de La Noria fue extraña, luego de varios años defendiendo la camiseta celeste, pero aseguró sentirse feliz y tranquilo por iniciar una segunda etapa con el club que le abrió las puertas en México en 2018.
Rivero destacó que su vuelta a Tijuana representa un motivo de orgullo personal y familiar, subrayando el buen trato que siempre recibió por parte de la institución fronteriza. Aunque admitió que uno de sus deseos era retirarse como profesional en Cruz Azul, evitó profundizar en escenarios hipotéticos y dejó claro que su enfoque actual está completamente puesto en Xolos y en lo que viene para su carrera.
El charrúa también abordó su salida del cuadro cementero, la cual no se dio de la manera ideal para ninguna de las partes. Aun así, fue enfático en señalar que no guarda rencor y que solo tiene palabras de agradecimiento para el club, su gente, compañeros, entrenadores y todo el personal con el que compartió vestidor. Rivero recordó que siempre se entregó en cuerpo y alma y valoró los títulos obtenidos, especialmente el campeonato de Liga MX en 2021 que rompió una sequía de más de dos décadas.
Sobre los rumores que apuntaban a una posible “limpia” impulsada por Nicolás Larcamón, el mediocampista prefirió no entrar en polémicas, calificándolo como un tema interno sin mayor relevancia.
Finalmente, pidió comprensión a la afición, consciente de que su salida puede doler, pero recordando que son situaciones propias del fútbol profesional.
