A días de que la Liga colombiana 2026 ponga a rodar el balón, la División Mayor del Fútbol Profesional Colombiano (Dimayor) confirmó el primer gran dolor de cabeza del año: un club todavía no tiene dónde jugar sus partidos como local.
Se trata de Águilas Doradas, equipo que desde hace varios años viene enfrentando dificultades con su sede deportiva. El Estadio Alberto Grisales de Rionegro, su casa habitual, no estará disponible para el inicio del campeonato debido a obras y ajustes que aún no tienen fecha clara de finalización.
¿Cómo se resolverá la situación antes del debut?
El tema preocupa porque el calendario ya fue sorteado y el campeonato está programado para arrancar la tercera semana de enero. Esto obliga a la Dimayor y al club a buscar una solución contrarreloj, ya sea trasladando la localía a otro estadio o ajustando la logística para no afectar el desarrollo normal del torneo.
No es la primera vez que Águilas vive este escenario. En temporadas recientes ya tuvo que cambiar de sede, asumir largos desplazamientos y jugar lejos de su hinchada, algo que termina afectando tanto lo deportivo como lo económico.
Por ahora, el club aún no ha confirmado dónde jugará sus partidos como local, aunque deberá presentar pronto una alternativa que cumpla con los requisitos exigidos por la Dimayor en temas de seguridad, infraestructura y operación.

