El adiós de Xabi Alonso: un ciclo que nunca terminó de arrancar

Xabi Alonso deja el Real Madrid tras meses de dudas, resultados esquivos y una identidad que no logró consolidarse.
El club merengue oficializó la salida del entrenador este lunes mediante sus redes sociales y página oficial (X y Real Madrid) FADEL SENNA - AFP
El club merengue oficializó la salida del entrenador este lunes mediante sus redes sociales y página oficial (X y Real Madrid) FADEL SENNA - AFP

La salida de Xabi Alonso era un tema instalado. Pasara lo que pasara, con triunfo o sin él, el debate aparecía en cada pospartido del Real Madrid. Su continuidad se transformó en una mochila pesada durante semanas. Y no hay entrenador, mucho menos uno con respaldo y trayectoria, que merezca trabajar con el cronómetro en la mano y el veredicto listo partido a partido. Así fueron los últimos días del ya ex técnico merengue.

Un año sin títulos, un equipo que nunca terminó de responder y una final perdida explican buena parte de la salida. A eso se le suman seis meses en los que Xabi no logró bajar del todo su idea al campo. Hubo destellos, sí; acaso lo más cercano a su propuesta apareció en el Mundial de Clubes. El resto fue intermitencia, urgencia y ruido interno, con una relación desgastada con nombres pesados del vestuario como Vinicius, Bellingham y Valverde.

El “mutuo acuerdo” del comunicado oficial suena más a formalidad que a explicación. Puertas adentro se sabe que fue una decisión presidencial, de esas que marcan época y también asumen riesgos. Parte del madridismo mediático habló de una eliminación digna o de una derrota con matices positivos, pero el Real Madrid no entiende de consuelos. En ese punto se abrió el interrogante: por qué no lo sacaron a finales de 2025, por qué darle algo más de tiempo a un proceso que no arrancaba, aunque la falta de evolución inmediata también resultara inocultable.

Lo más doloroso de su ciclo es que Xabi nunca pudo imponer esa forma voraz de jugar, correr y competir que había sido su sello en el Bayer Leverkusen. La presión del resultado lo fue empujando a decisiones ajenas a su convicción futbolística, hasta el punto de que, en su último partido, terminó traicionando a su propia identidad. El Real Madrid vuelve a elegir el camino de la urgencia antes que el de la construcción. Xabi Alonso se va sin haber sido Xabi Alonso del todo. Tal vez el error no fue su idea, sino el contexto. En un club donde el tiempo no existe y la paciencia no sobra.