Manchester City dio un paso importante hacia la final de la EFL Cup tras imponerse por 2-0 a Newcastle este martes en St. James Park, en el duelo de ida de las semifinales del certamen. El conjunto de Pep Guardiola sacó una ventaja valiosa de cara a la revancha, que se disputará el próximo 4 de febrero en condición de local.
El encuentro comenzó con intensidad y tuvo situaciones claras desde el arranque. A los 5 minutos, Yoane Wissa desperdició una ocasión inmejorable al quedar mano a mano con James Trafford y enviar el balón por encima del travesaño. Poco después, a los 7, Erling Haaland estuvo cerca de abrir el marcador tras un remate de Bernardo Silva que dejó rebote Nick Pope, pero el noruego no logró conectar con precisión.
Newcastle respondió a los 15 minutos con un centro peligroso de Anthony Gordon que cruzó toda el área sin encontrar destinatario, mientras Trafford siguió la jugada sin intervenir. Con el paso de los minutos, el partido se volvió más trabado y friccionado, con imprecisiones de ambos lados.
A los 27, Wissa volvió a quedar señalado al no definir de primera tras un centro de Jacob Murphy al segundo palo, permitiendo la recuperación de Nunes. Más tarde, a los 35, el propio Murphy intentó nuevamente con un envío al área que Trafford controló en dos tiempos, en un tramo donde los Citizens no lograban imponer su juego.
Antes del descanso, Antoine Semenyo metió un centro al segundo palo que Haaland no alcanzó a conectar, y Lewis Miley debió despejar ante la presión constante de Jeremy Doku, manteniendo el cero en su arco.
El complemento arrancó con emociones fuertes. A los 51 minutos, Newcastle estuvo muy cerca de romper el marcador en dos ocasiones consecutivas: primero con un cabezazo de Wissa que dio en el travesaño y luego con un remate de Bruno Guimarães desde la frontal que volvió a estrellarse en el palo.
De esa doble chance se pasó al golpe del City. A los 53 minutos, Doku desbordó por izquierda, envió un centro raso y, tras una intervención de Bernardo Silva, Antoine Semenyo empujó el balón para marcar el 1-0 y cambiar el desarrollo del partido.
Con el marcador abierto, el trámite se volvió más dinámico. A los 57, Guimarães tuvo el empate con un disparo desde la frontal que Trafford controló en dos tiempos. A los 63, Semenyo volvió a convertir, pero el VAR anuló el gol por la participación de Haaland en posición adelantada, interfiriendo en la acción defensiva.
En el tramo final siguieron las ocasiones. A los 79 minutos, Lewis Hall salvó a Newcastle con un gran cierre desde el suelo para bloquear un remate de Bernardo Silva. Dos minutos después, Pope desvió con el talón un disparo al primer palo de Rayan Cherki, y a los 85 volvió a intervenir con rapidez para cortar un pase profundo destinado a Silva.
Cuando el partido entraba en el tiempo añadido, apareció finalmente Cherki para sentenciar el 2-0 con un disparo preciso, dejando al Manchester City con una ventaja sólida de cara al partido de vuelta y muy cerca de una nueva final.
