El Santiago Bernabéu desplegó su clásico clima de Champions y el Real Madrid respondió como acostumbra en la competencia de la casa. Fue una contundente victoria por 6-1 frente a un Mónaco accesible, también de mal momento en su torneo local, un resultado que deja al conjunto blanco muy bien encaminado para finalizar la liga entre los ocho mejores.
El equipo dirigido por Arbeloa fue implacable y resolvió el encuentro con solvencia ante un adversario que jamás logró meterse en partido. Vinicius necesitaba recuperar sensaciones, volver a sentirse influyente, respaldado y decisivo, y el vínculo con la tribuna dio un giro evidente. El brasileño fue uno de los grandes destacados de la noche: convirtió un gol y aportó dos asistencias.
La velada también tuvo un capítulo especial para Franco Mastantuono. El jugador formado en River continúa evidenciando que está en condiciones de disputar seriamente el puesto por la banda derecha. Más allá de que Rodrygo atravesaba un buen momento antes de su lesión, el juvenil argentino levanta la mano y ofrece credenciales para quedarse con el lugar. Su presencia como titular fue la consecuencia lógica del buen provecho que sacó del segundo tiempo ante el Levante. Frente al Mónaco fue el gestor de la acción que derivó en el tanto de Mbappé y, además de reencontrarse con el gol, se destacó por su entrega en la presión alta. No sería descabellado señalar este partido como un punto de quiebre desde su arribo al club. En esa puja también aparece Brahim, quien volverá con sed de revancha tras un paso para olvidar en África.
Jude Bellingham también firmó una actuación destacada y volvió a inflar la red. El inglés contestó con sarcasmo a las versiones sobre su vida nocturna: celebró su gol simulando tomar en exceso, anotó el sexto tanto, se liberó de la presión y volvió a escuchar desde las tribunas, después de tiempo, el clásico “Hey Jude”.
El próximo compromiso será la visita al Benfica, el miércoles entrante. Con un semblante renovado y después de un recorrido irregular, el Real Madrid muestra que la Champions está por encima de los problemas.
