Las máquinas ya trabajan en el Autódromo Oscar y Juan Gálvez y el movimiento no es uno más. Con la demolición de los viejos boxes como punto de partida, Buenos Aires dio el primer paso concreto para volver a insertarse en el mapa grande del automovilismo mundial. El objetivo inmediato es claro: el regreso del MotoGP en 2027. Más atrás, pero no descartado, aparece el sueño de la Fórmula 1.
En las últimas horas, el Gobierno de la Ciudad difundió nuevas imágenes del avance de la primera etapa de las obras, que forman parte de un plan integral de modernización del histórico circuito porteño. La inversión total rondará los 150 millones de dólares y esta fase inicial debería quedar concluida a comienzos de 2027.
Los trabajos comenzaron con la demolición de los boxes construidos en 1994, los mismos que albergaron a la Fórmula 1 entre 1995 y 1998. En su lugar se levantará un nuevo edificio con 32 boxes de siete metros de frente, además de áreas técnicas y una moderna torre de control. El complejo contará con más de 12.000 metros cuadrados cubiertos y otros 6.000 descubiertos, y mantendrá dentro del predio al Centro de Alto Rendimiento de la Asociación Argentina de Volantes.
El proyecto, sin embargo, va mucho más allá de la infraestructura edilicia. En una segunda etapa —actualmente en proceso licitatorio— comenzarán las obras sobre la pista, cuyo rediseño fue desarrollado en conjunto con la empresa alemana Tilke Engineers & Architects, referencia mundial en circuitos de nivel internacional.
El nuevo trazado será ensanchado de 9,5 a 12 metros en casi toda su extensión, manteniendo la recta principal con 15 metros de ancho. La longitud final rondará los 4.300 metros, con rectas de entre 800 y 1.000 metros que permitirán velocidades máximas superiores a los 300 km/h. El asfalto, los pianos, las defensas y los sistemas de señalización cumplirán con las homologaciones de la FIA y la FIM.
El regreso del MotoGP ya es un hecho: el contrato se extenderá de 2027 a 2030 y marcará la vuelta del Mundial de Motociclismo a Buenos Aires tras 28 años de ausencia. Se estima que el evento convocará a más de 150 mil espectadores, por lo que se instalarán 29 tribunas tubulares y se habilitará un nuevo acceso por la avenida 27 de Febrero para mejorar la circulación del público.
La Fórmula 1, en cambio, representa un desafío mayor. El calendario actual cuenta con seis fechas en América y todos los Grandes Premios tienen contratos vigentes. Aun así, si las gestiones avanzan y el contexto acompaña, el regreso de la Máxima podría proyectarse a partir de 2028. El circuito diseñado para ese escenario tendría 4.942 metros, 15 curvas y una velocidad final estimada de 340 km/h.
Inaugurado en 1952 y escenario de 20 Grandes Premios de Fórmula 1 y 10 fechas del Mundial de Motociclismo, el Gálvez volvió a ponerse en marcha. Esta vez no se trata de una promesa ni de un anuncio: las obras ya están en curso. Y el ruido que empieza a escucharse no es nostalgia, es futuro.
