En una semana particular, con compromiso en la mitad de la cancha y nada menos que frente a Boca, Estudiantes probó un equipo sin Ascacíbar. La ausencia no pasó inadvertida y alimentó las versiones sobre el interés concreto del Xeneize, que no solo busca sumar a uno de los mejores volantes del torneo pasado, sino que además se impone en una pulseada directa con River Plate por la elección del jugador.
La oferta formal de Boca ronda los seis millones de dólares por el 80% del pase de Ascacíbar. La propuesta no se limita al efectivo: la dirigencia boquense incluyó en la negociación la cesión de Brian Aguirre, en un intento por seducir a Estudiantes y cerrar la operación.
La incógnita se abre en una zona donde Úbeda parecía haber encontrado continuidad en los nombres. Vale recordar que el cierre de la temporada 2025 mostró a Paredes, Delgado y Herrera como titulares. En el presente, Belmonte logró imponerse sobre Delgado, pero el resto de las piezas parecen fijas. Una de las razones que explican la búsqueda podría estar en las dudas del cuerpo técnico sobre la respuesta física de Paredes y Herrera cuando llegue la exigencia de la doble competencia y sus dificultades para finalizar noventa minutos.
Para el rusito su recorrido por Stuttgart, Hertha Berlín y Cremonese no fue en vano: allí terminó de pulir una lectura táctica envidiable. Contar con un futbolista que combine esa inteligencia con firmeza en la recuperación y llegada al área rival es, hoy por hoy, una rareza en el fútbol local. El dato no es menor: en el mercado argentino escasean jugadores con semejante jerarquía y roce internacional.
