Las primeras tres fechas del Apertura fueron de un fútbol en continuado con canchas difíciles de presentar y altas temperaturas. Si le añadimos la hostilidad de nuestro juego, la resultante son partidos definidos por jugadas de pelota parada y varias lesiones musculares.
Pero esta primera mirada sobre el campeonato nos permite arrojar algunas conclusiones y analizar a tres equipos que pueden llegar a ser sensación del torneo.
Tigre sostuvo a Diego Dabove, quien ya venía estableciendo un estilo de juego que lo llevó a la Copa Sudamericana. Pero este arranque de siete puntos sobre nueve en juego lo perfilan como revelación. Ahora está ante la oportunidad de ratificar este gran comienzo contra River en el Monumental.
La fórmula de ataque que conforman Ignacio “Nacho” Russo y David Romero es letal. Existe mucho entendimiento entre ellos, y ambos tienen poder de gol. Con lo que cuesta encumbrar al 9 goleador en los grandes equipos, Tigre tiene una dupla intratable. Racing Club bien puede dar cuenta de ello.
En defensa, tiene referentes de experiencia como Joaquín Laso y Alan Barrionuevo, de buen juego aéreo, y en el medio combate con Jalil Elías y Bruno Leyes. Se quedó Jabes Saralegui y llegó Pity Martínez, quien que busca dejar atrás un año perseguido por las lesiones.
Tigre es un equipo que reduce espacios, condiciona al rival y sale rápido con sus delanteros. El juego directo es su gran virtud.
El otro que parece estar plantado para ser sensación es Platense. Apostó por Walter Zunino como entrenador, alguien con historia en el club, y que tuvo la experiencia de acompañar a la dupla Orsi-Gómez, fundamentales en la conquista del Apertura 2025.
Desde la intensidad y el orden como mandamientos acuñados desde el título del año pasado, aparecieron incorporaciones en el equipo de Vicente López que se insertaron rápidamente. El arquero Borgogno, Raggio, Amarfil, Gauto y Leonardo Heredia llegaron para reforzar la base del campeón. Platense perdió a su goleador, Ronaldo Martínez, pero sigue siendo muy competitivo.
El Belgrano del Ruso Zielinski también está llamado a plasmarse como una sensación, pese a que el año pasado prometió más de lo que concretó.
No sólo por el resonante triunfo de visitante ante el Rosario Central de Di María en el comienzo del torneo. El sentido de pertenencia por el club posibilitó el retorno de jugadores con pasado europeo como el Mudo Vázquez y Emiliano Rigoni. Si le sumamos la categoría de Zelarayan y Uvita Fernández y la aparición de algunos jóvenes de las inferiores como Lautaro Gutiérrez, el Pirata cuenta con fortalezas para imponerse.
Hay otros equipos que se sostienen en el tiempo, por lo que no son revelación, pero cuentan con el potencial para mantenerse en la conversación. Lanús, campeón de la Copa Sudamericana, e Independiente Rivadavia, consagrado en la Copa Argentina, comenzaron el torneo con un rendimiento que los posiciona como posibles dominadores de la fase regular. Cuando comiencen a participar en la fase de grupos de la Copa Libertadores, veremos cuánto recambio tendrán para sostenerse cuando el torneo argentino entre en zona de definición.
Se podrá pensar que es prematuro hacer un diagnóstico, pero por algunas virtudes que vinieron insinuando en el último tiempo, Tigre, Platense, Belgrano, junto a Lanús e Independiente Rivadavia pintan para dar un golpe sobre la mesa.
