Racing necesitaba cambiar la cara y lo consiguió en el Cilindro de Avellaneda. Con orden, contundencia y una mejora colectiva evidente, la Academia empezó a dejar atrás un arranque adverso y sumó su primer triunfo en el campeonato.
El resultado no se explicó únicamente por los goles del primer tiempo. El equipo mostró una defensa más sólida, que comenzó a ofrecer garantías y le permitió mayor libertad a Rojas, además de administrar mejor las proyecciones de Eze Cannavo. Ese equilibrio también le dio otro protagonismo a Matko Miljevic, que alternó apariciones cerca de Maravilla y con pasajes más retrasados, compartiendo la primera línea con Sosa.
Las conquistas terminaron de respaldar la decisión de Gustavo Costas de incluir desde el inicio a Tomás Conechny en lugar de Valentín Carboni. El juvenil arribado desde Italia acumuló tres fechas sin poder adaptarse al ritmo del fútbol argentino. En otra acción por la derecha, Baltasar Rodríguez desbordó y envió el centro para que Solari sacara un remate potente: en la más difícil de sus oportunidades, el “Chino” hizo estallar el travesaño y decretó el gol. Con ese tanto, Racing empezó a despejar dudas y a encaminar una victoria necesaria.
En el complemento, Argentinos Juniors encontró el descuento a través de una pelota parada: Di Césare no localizó a Molina, el cabezazo dio en el palo y Godoy aprovechó el rebote. Pese a ese gol, el Bicho no logró volver a asustar a los de Avellaneda y Racing sostuvo la ventaja sin problemas.
El cierre trajo alivio en Avellaneda. Racing volvió a sumar de a tres, recuperó confianza y dejó una señal alentadora de cara a lo que viene.
