Sueño de campeones: Vettel y Verstappen podrían compartir volante

(AP Photo/Manu Fernandez) LB120

Sebastian Vettel no esconde que, aunque dejó la Fórmula 1 a finales de 2022, todavía hay desafíos que lo seducen. Uno de ellos tiene nombre propio: las 24 Horas de Le Mans. Y en ese sueño aparece un compañero tan simbólico como competitivo: Max Verstappen.

El alemán, cuatro veces campeón del mundo con Red Bull, reveló recientemente que mantiene contacto frecuente con el neerlandés y que años atrás ambos hablaron de la posibilidad de compartir auto en la mítica carrera francesa. No fue una declaración grandilocuente ni un anuncio formal, sino la confirmación de una idea que sigue latente. Para Vettel, sería algo más que una participación: un reto distinto, de esos que exigen adaptación, estrategia y trabajo colectivo en estado puro.

Su interés por la resistencia no es nuevo. En 2024 probó el Porsche 963 Hypercar, uno de los modelos protagonistas del actual Mundial de Resistencia (WEC). Aquella prueba alimentó las especulaciones sobre un eventual programa en Le Mans, aunque finalmente no se concretó ningún proyecto. Sin embargo, la experiencia dejó en claro que el tetracampeón sigue dispuesto a explorar nuevos horizontes dentro del automovilismo.

La dupla con Verstappen tendría un atractivo especial. Entre ambos suman ocho títulos mundiales —una cifra que podría aumentar si el neerlandés continúa ampliando su palmarés— y comparten un lazo común con Red Bull, aunque de generaciones distintas. El respeto mutuo y la conexión deportiva hacen que la idea no suene descabellada, al menos en términos personales.

El principal obstáculo es el calendario. Le Mans suele coincidir con fechas de la Fórmula 1, lo que complica cualquier intento mientras Verstappen permanezca plenamente enfocado en el Gran Circo. Por eso, si alguna vez se concreta, probablemente sea cuando el actual campeón decida cerrar su etapa en la categoría reina.

Más allá de Le Mans, Vettel tampoco descarta un regreso al paddock en otro rol. Ha reconocido su vínculo emocional con Red Bull, pero también subraya que mantiene buena relación con distintos equipos. Cualquier paso futuro dependerá, según sus propias palabras, de que el proyecto lo motive y represente un desafío genuino.

Por ahora, no hay negociaciones ni planes confirmados. Solo una conversación que quedó flotando en el tiempo y un deseo que aún no se apaga. En el mundo del automovilismo, muchas grandes historias comienzan como simples charlas entre campeones.