Tuvieron que pasar 7 años, 4 meses y 9 días para que la Selección de México regresara a la cancha del Estadio La Corregidora.
En el marco del mes de la Bandera y con honores al lábaro patrio, se entonó el Himno Nacional Mexicano en una noche cargada de simbolismo. La escuadra nórdica arrancó el encuentro como si fuera local, presionando alto y sin permitir que los aztecas se hicieran del control del balón.
Con el paso de los minutos, México logró asentarse en el terreno de juego y equilibró la posesión, aunque todavía sin claridad al frente. Un error en la salida de Everardo López casi termina en el primer gol de Thorsteinsson para la Selección de Islandia, pero la oportuna reacción del arquero Rangel evitó la caída del marco tricolor.
El susto despertó al Tri. Al minuto 22, el propio López inició la jugada que culminó con un centro de Armando González para que Richard Ledezma firmara el 1-0. Apenas tres minutos después, una nueva embestida mexicana terminó en el 2-0: Jesús Gallardo asistió para que la “Hormiga” González se estrenara con la Selección Mayor.
En la parte complementaria, México mantuvo la intensidad con la que cerró el primer tiempo. Brian Gutiérrez insistía con remates que eran contenidos por la zaga y el arquero islandés. Al 59’, Gallardo apareció nuevamente, ahora para marcar el 3-0 tras un tiro de esquina, exhibiendo a una Islandia ya desdibujada.
El ritmo del partido disminuyó en el tramo final, con imprecisiones de ambos lados, mientras la afición aprovechaba para entonar el tradicional “Cielito Lindo”. El cuarto y definitivo golpe llegó en tiempo de compensación: un balón filtrado dejó solo a Brian Gutiérrez, quien sentenció el 4-0. México regresó a La Corregidora con autoridad: ganó, goleó y gustó.
