Inter Miami vivió este miércoles una noche de esas que duelen. En su casa, y ante su gente, quedó eliminado en los octavos de final de la Copa de Campeones de la Concacaf tras empatar 1-1 con Nashville.
El equipo, igualmente, había hecho méritos para otra cosa. Con Lionel Messi como bandera, manejó varios pasajes del partido, generó las chances más claras y por momentos dio la sensación de tener la serie encaminada. Pero un descuido en el segundo tiempo le terminó costando carísimo.
El rosarino, además, fue protagonista de un momento histórico: marcó su gol número 900 y puso en ventaja a Inter Miami, alimentando la ilusión. Sin embargo, a los 74 minutos apareció el ex Boca, Cristian Espinoza, para empatar y cambiar el rumbo de la noche. Desde ahí, Nashville se aferró al resultado y aguantó hasta el final.
La serie, en realidad, ya venía torcida desde la ida. El 0-0 en Nashville dejó todo abierto, pero también condicionó. Inter Miami no logró imponerse en ninguno de los dos partidos y terminó pagando ese detalle.
Con el global igualado, la clasificación se resolvió por el gol de visitante, que terminó favoreciendo a Nashville. Así, el conjunto estadounidense se metió en los cuartos de final y dejó al equipo de Messi sin el gran objetivo internacional que se había trazado para esta temporada.
