Boca Juniors le ganó 2-0 a Instituto de Córdoba en La Bombonera, por la fecha 12 del Torneo Apertura, y volvió a festejar después de dos partidos sin triunfos. Tres puntos clave para acercarse al líder, Vélez. Con este resultado, el equipo de Claudio Úbeda suma 17 unidades y se mete sexto en la Zona A, en puestos de clasificación.
El cierre del primer tiempo dejó una sensación conocida: la de un empate que parecía inevitable. Boca manejaba la pelota y el ritmo, pero le faltaba profundidad y decisión en los últimos metros, algo que empezaba a inquietar a los hinchas. Instituto, en cambio, tenía claro su libreto: líneas juntas, bloque bajo y salidas rápidas de contra cada vez que recuperaba, aprovechando los espacios que dejaba el local.
Hubo momentos en los que el circuito entre Paredes y Delgado invitaba a ilusionarse. La jugada nacía limpia y prolija, pero se desinflaba cerca del área por la falta de definición.
Hasta que en el segundo tiempo llegó el quiebre. Primero, por la jugada que abrió el marcador, con una buena conexión entre Merentiel y un Aranda que atraviesa un gran momento. Y enseguida nomás, el segundo: Adam Bareiro aprovechó un rebote y la mandó a guardar para darle tranquilidad a todo Boca.
Con el aporte de las caras nuevas, Aranda y Bareiro, el equipo dejó atrás los empates, se hizo fuerte en casa y dio un salto en la tabla. Más allá del nivel de juego, esta vez lo importante era ganar. Igual, sigue quedando en evidencia una diferencia marcada entre lo que Boca propone en ataque y lo que ofrece en defensa, un tema que todavía no encuentra solución justo cuando asoma el debut en la Copa Libertadores.
