Hoy en el CDA hay ambiente de celebración, pero también de mucha seriedad. Fernando Gago apaga 40 velitas este viernes y, aunque el hincha azul está de fiesta por el repunte del equipo, la prensa no le dio tregua en la previa del duelo contra Ñublense.
¿El tema central? El "hospital" de la U y la pregunta que todos nos hacemos: ¿Viene alguien a reemplazar a Octavio Rivero? El uruguayo estará fuera al menos cuatro meses y el vacío en el área preocupa, pero el "Pintita" sacó a relucir su mejor manejo comunicacional para poner la pelota contra el piso.
"Respeto ante todo": El portazo de Gago al mercado
Con la baja confirmada de Rivero por casi medio semestre y los constantes problemas físicos de Juan Martín Lucero, el nombre de un nuevo delantero anda dando vueltas en todas las oficinas. Sin embargo, Gago no quiso entrar en ese juego. Cuando le preguntaron por fichajes o posibles salidas (como la de Felipe Salomoni), el argentino fue tajante:
"No me corresponde hablar de refuerzos ni de salidas. Se merece el respeto el jugador en caso de hablar de una salida y también de refuerzos, teniendo en cuenta que tengo a los jugadores en el camarín".
Clarito el mensaje, ¿no? Gago sabe que para mantener el "chip" cambiado, como dijo Eduardo Vargas hace poco, no puede andar manoseando nombres mientras sus pupilos se están rompiendo el lomo en los entrenamientos. El tipo cuida el grupo, y eso en un camarín tan sensible como el de la U, vale oro.
El reporte médico: ¿Cuándo vuelve el "Príncipe"?
No todo es hermetismo. El DT nos dio una luz de esperanza con Charles Aránguiz. El "Príncipe" está en la recta final de su recuperación y la próxima semana ya podría empezar a soltar las piernas con el resto del grupo. Eso sí, Gago no se vuelve loco: prefiere esperar una semana más a que se vuelva a romper.
La mala noticia es lo de Lucas Assadi. Esa alarma en el tobillo nos tiene a todos con el alma en un hilo, sobre todo ahora que venía mostrando chispazos de ese fútbol que encanta. Con Rivero fuera y Lucero entre algodones, toda la responsabilidad del gol recae en un Eduardo Vargas que hoy por hoy es el faro del equipo.
Próxima parada: Chillán es una final
Para el partido contra Ñublense, la consigna es una sola: ganar desde el juego. Gago no cree en los techos y asegura que la clave ha sido la sinceridad y la intensidad. El equipo está en crecimiento, se nota que los cabros le creen y, aunque el resultado a veces sea esquivo, la forma no se negocia.
En resumen: Gago celebra su día trabajando, protegiendo a sus jugadores de los rumores y convencido de que este plantel todavía tiene mucho que decir antes de abrir la billetera a mitad de año.
¿Debe la U buscar nuevos nombres en delantera? ¿Debe marcar la cancha Gago y hacerse dueño de los destinos del plantel?
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