El jugador de Gimnasia y Esgrima de Jujuy, Emiliano Endrizzi, enfrenta un posible despido de su club y un juicio penal luego de querer hacer una broma que le salió muy cara al gritar “bomba” dentro del avión que iba a llevar a su equipo a Buenos Aires. Tras ello, la aerolínea activó el protocolo y evacuó a todos los pasajeros para revisar la aeronave.
Tras el incidente ocurrido en el aeropuerto de San Salvador de Jujuy, Endrizzi fue detenido y esposado en el lugar y posteriormente trasladado por la policía. Por otra parte, a raíz de los hechos, el futbolista podría afrontar una imputación por intimidación pública, delito contemplado en el artículo 211 del Código Penal, que incluso prevé una pena de prisión de hasta seis años.
La imprudencia de Endrizzi también podría derivar en su salida del club. Walter Morales, presidente de Gimnasia y Esgrima de Jujuy, repudió el accionar del jugador y aseguró que se analiza la rescisión de su contrato: “Que quede claro que el club Gimnasia y Esgrima de Jujuy no tiene ningún tipo de responsabilidad en esto. Sí el jugador que lo hizo, y vamos a tomar las medidas correspondientes y, obviamente, ponernos a disposición de la Justicia”, expresó el dirigente pocas horas después del episodio en Radio La Red de Argentina.
Consultado sobre si entre las medidas se contempla la desvinculación, el directivo fue contundente: “Totalmente, es lo que estamos evaluando. Era un jugador que estaba en horario de trabajo, representando a una institución muy importante a nivel nacional".
Por otro lado, el club publicó un comunicado donde rechazan la acción de Endrizzi y resaltan que el caso "se trataría de una manifestación de carácter estrictamente individual, ajena a los valores y a la conducta que promueve la institución".
