Los Knicks de Nueva York lograron la épica remontada en el Madison Square Garden tras derrotar 107-106 a los San Antonio Spurs por el cuarto juego de las finales de la NBA.
Este vibrante triunfo coloca la serie 3-1 a favor de los neoyorquinos. La victoria no solo desató la locura en la mítica arena, sino que deja al equipo de la "Gran Manzana" a un solo paso de romper una sequía de 53 años sin títulos.

La dinámica del encuentro de momento lució como una pesadilla para los locales tras la primera mitad, cuando todo indicaba una inminente derrota. San Antonio impuso condiciones desde el salto inicial gracias a la implacable presencia física y defensiva del pívot francés Victor Wembanyama destacando con 24 puntos, 13 rebotes capturados y 3 bloqueos.
Los tejanos provecharon su efectividad desde el perímetro para construir una descomunal ventaja que llegó a ser de hasta 29 unidades en el segundo cuarto. Sin embargo, la escuadra dirigida por Mike Brown reaccionó de forma espectacular en el último período con un parcial demoledor de 28-9.
Cómo el ave fénix, el Madison Square Garden resurgió de las cenizas junto a sus jugadores, quienes ajustaron marcas en defensa y corrieron la cancha con agresividad.
Posesión a posesión, la enorme diferencia en el marcador se fue extinguiendo ante el asombro de la frenético fanaticada neoyorquina.
La figura de Jalen Brunson que anotó 36 puntos para los locales, emergió en el momento cumbre al anotar la canasta que le dio la primera ventaja a Nueva York. A pesar de que los Spurs respondieron con tiros libres de Stephon Castle para recuperar el liderato de manera momentánea, la historia ya estaba escrita. Un milagroso palmeo de O.G. Anunoby (33 unidades) tras un tiro fallido selló el triunfo definitivo a favor de los Knicks en los segundos finales.
Con este heroico resultado en casa, los neoyorquinos viajarán al estado de Texas con la gran oportunidad de coronarse campeones el próximo sábado.
El quinto duelo de la serie se disputará en el Frost Bank Center de San Antonio, un escenario de máxima presión. Allí, los Knicks intentarán liquidar las Finales y levantar el trofeo de la NBA por primera vez desde de 1973.
